Pasar al contenido principal

ES / EN

Peña Nieto admite que “algunas de mis decisiones han sido insuficientes” en el tercer aniversario de su mandato
Miércoles, Diciembre 2, 2015 - 07:57

En mensaje aseguró que han combatido las organizaciones criminales; especialistas consideraron que Ayotzinapa fue el punto de quiebre de su gobierno.

El presidente Enrique Peña declaró que, en tres años, ha tomado decisiones difíciles, algunas controvertidas, “otras tal vez insuficientes”, pero ha buscado lo mejor para las familias, argumentó.

En un mensaje subido a YouTube, dijo que la crítica hace a su gobierno trabajar más duro y que se ha enfrentado el reto de combatir organizaciones criminales, la desigualdad y la pobreza.

Aseguró también que en el segundo trienio se trabajará para que las reformas se traduzcan en beneficios. Finalmente confió en que la economía mundial habrá de mejorar, y que cuando sea así, México llegará con fortalezas.

En tanto, el ex vocero presidencial Rubén Aguilar consideró que los tres primeros años de la gestión del presidente Enrique Peña Nieto se dividen en dos grandes etapas: una, de diciembre del 2012 a septiembre del 2014, y la segunda, tras lo registrado en Ayotzinapa.

La primera etapa está caracterizada por el Pacto por México, que tiene un atractivo incluso a nivel internacional y es su mayor momento de éxito, afirma Aguilar.

Pero “viene Ayotzinapa (la 
desaparición de los 43 normalistas), que no supieron entender en su momento y actuar en consecuencia; a eso le añades la Casa Blanca y la casa de Malinalco, Tlatlaya y Tanhuato, y se les convierte en un desastre”, comenta Aguilar.

Para el politólogo José Fernández Santillán, el balance de tres años de gobierno de Peña Nieto es positivo, pese a los altibajos, ya que inició con reformas estructurales y el Pacto por México.

Sin embargo, coincide, la desaparición de los normalistas influyó en la caída de su imagen. Desde su perspectiva, la reforma educativa, una de las que más trabajo ha costado implementar debido a la oposición de maestros disidentes, sí ha resultado, en razón de que finalmente se puso un freno a la CNTE.

El investigador indica que para los próximos tres años está pendiente reducir las desigualdades sociales. También incluye como reto la lucha contra la corrupción, y no porque estén en la cárcel o haya indiciados algunos funcionarios públicos —aclara—, sino que exista una política en la que se vea ánimo de combatir la corrupción.

En tanto, Rubén Aguilar agrega que hubo una buena conducción gubernamental ante un déficit fiscal que implicaba la reducción del aporte por petróleo al presupuesto, y que el gobierno supo llenar ese boquete, por ejemplo, con la aplicación de más impuestos.

Finalmente, Rubén Aguilar visualiza que para la segunda etapa del sexenio habrá mucho “ruido” político, de cara a elecciones, por ejemplo, las del 2018.

Defiende su administración. Por la tarde, sin ceremonias públicas por su primer trienio, el presidente Peña, a través de su cuenta de Twitter, defendió su administración, al indicar que con reformas estructurales, políticas públicas e infraestructura, se avanza con dirección, e indicó que México “está destinado a ser un referente para el mundo”.

Al iniciar su segundo trienio de gestión, el mandatario recibió en Palacio Nacional a un grupo de personas de diversos sectores, marco en el que reconoció que falta por hacer y manifestó su optimismo de que se romperán barreras.

Peña se entrevistó en privado con integrantes de la sociedad civil, de las Fuerzas Armadas y otros servidores públicos, alumnos de educación básica e intermedia y deportistas, reportó la Presidencia.

El Ejecutivo dijo que México tiene “un gran potencial” y que quiere seguir en el camino de romper las barreras y obstáculos que impiden su desarrollo.

Defendió que las reformas estructurales y las acciones de gobierno permiten que hoy “México camine en la ruta correcta, en un proceso de cambio, de transformación, que se mantiene firme y fiel a los objetivos trazados para arribar a mejores condiciones y mejores escenarios para todos”, según el comunicado de la Presidencia.
Estrategia de comunicación

El ex vocero presidencial, Rubén Aguilar, opinó que el gobierno no ha sabido reaccionar políticamente a momentos de crisis y en materia comunicacional.

Es “un presidente que arranca con bajo nivel de calificación, en torno a 5, 5.5 o 55 (por ciento) de aceptación, y que después de estos acontecimientos que hablamos de septiembre (Ayotzinapa), se ha mantenido en promedio en torno a los 36, 38 (puntos) de aceptación”.

El experto considera que la imagen de Peña y de su gobierno debe pasar por un tipo de comunicación distinta, con un mandatario más arriesgado y presente en medios, por ejemplo, a través de entrevistas, ya que el modelo vigente —indica— se maneja para un tiempo que ya no es el del México actual.

Autores

El Economista (México)