Washington. El presidente de México, Enrique Peña Nieto, afirmó este martes en la Casa Blanca que el "claro reto" que tiene su país actualmente es "combatir con mayor eficacia y contundencia al crimen organizado", tras su reunión con su homólogo estadounidense, Barack Obama.

Peña Nieto, de visita oficial en Washington, agradeció la colaboración y el apoyo logístico de Estados Unidos para poder ser "mucho más contundentes y eficaces" en la lucha contra el crimen organizado", en alusión a la desaparición el pasado septiembre de 43 estudiantes en el municipio mexicano de Iguala.

Al respecto, Obama se refirió a esas desapariciones como trágicas y reiteró el compromiso de su país para ayudar a México a luchar contra el "flagelo" de la violencia del crimen organizado y el narcotráfico.

La desaparición de esos 43 estudiantes, a manos de policías locales y miembros del crimen organizado, ha provocado una ola de protestas en México y una grave crisis de credibilidad del gobierno de Peña Nieto.

Según las investigaciones, los 43 estudiantes fueron presuntamente atacados primero por policías a sueldo de la organización delictiva Guerreros Unidos y asesinados por miembros de este cártel a los que habían sido entregados.

Una decena de policías del municipio de Iguala que fueron detenidos por este caso han sido acusados formalmente de los delitos de delincuencia organizada y de secuestro.

Mientras Obama y Peña Nieto estaban reunidos en el Despacho Oval, cerca de medio centenar de manifestantes se concentraron ante la Casa Blanca para protestar contra el presidente mexicano y exigir respuestas ante la desaparición de los estudiantes.

Además, un día antes de la reunión, Human Rights Watch (HRW) urgió a Obama a exigir "más seriedad" a Peña Nieto ante los abusos cometidos por fuerzas de seguridad en México, así como a supeditar la entrega de parte de los fondos de la Iniciativa Mérida a avances en procesos penales.