Ciudad de México. Enrique Peña Nieto definió seis horas después de la cirugía urgente que se le practicara la mañana de ayer viernes en la que le extrajeron la vesícula: “No estoy ni inválido ni discapacitado. No tengo ninguna discapacidad. Estoy al frente…” del gobierno de la República.

De acuerdo con el parte del director del Hospital Central Militar, el doctor y general Fernando Arcaute, la vida de Peña nunca estuvo en peligro, goza de cabal salud, se recupera satisfactoriamente y estará internado de 24 a 48 horas.

Se espera que para el lunes, con la llegada de los reyes de España a México, el Ejecutivo ya esté reincorporado sin problemas a su actividad normal.

Estoy en un proceso de convalecencia normal, regular, de una operación que entiendo es algo frecuente, pero estoy muy al tanto siguiendo lo que está ocurriendo en México y en otras partes. Hoy (ayer) nos hemos enterado de hechos muy lamentables en otras partes del mundo, en Túnez, en Kuwait, en Francia, que son de lamentar, y siguiendo toda la actividad que está ocurriendo aquí en el país”, destacó el primer mandatario en entrevista radiofónica desde el centro militar hospitalario, al poniente de la capital.

Durante su gobierno, Peña Nieto ha sido intervenido ya en dos ocasiones en el mismo hospital: una en julio de 2013 para extraerle un nódulo tiroideo benigno, y ahora la vesícula biliar. En aquella ocasión la cirugía duró casi dos horas, ayer 50 minutos “sin incidentes, accidentes y/o complicaciones”, reveló Arcaute Velázquez, también médico cirujano.

Tanto en la entrevista como en su cuenta de twitter y a través de su vocero, Eduardo Sánchez, Enrique Peña Nieto agradeció las muestras de solidaridad y apoyo que ha tenido por parte de la ciudadanía así como el deseo de su pronta recuperación “que espero yo tener”, dijo.

Gracias a doctores y personal del Hospital Central Militar por sus atenciones. Gracias también a todos los que han enviado sus buenos deseos”, tuiteó el mandatario, además de expresarle a su homólogo guatemalteco, Otto Pérez Molina, su felicitación por el desarrollo de los trabajos de la XV Cumbre del Mecanismo de Tuxtla, cita a la que ya no pudo llegar por la cirugía comentada.

Tanto a Pérez Molina como al resto de mandatarios de Centroamérica con quienes había de reunirse en Antigua. Guatemala, Peña Nieto les hizo ver que “la paz, integración y prosperidad de Mesoamérica nos unen y comprometen a renovar y fortalecer nuestra cooperación”.

El presidente Peña Nieto reflexionó con un tono de voz normal que “todavía hasta por la noche (del jueves) estuve dando, tuve varias audiencias y fue ya, prácticamente, ya muy noche, y en la madrugada que, verdaderamente, tuve un dolor muy agudo, lo cual no quise esperar y me vine rápido al hospital militar, para que me revisaran, y la recomendación médica fue que en algún momento había que hacer la cirugía, que era un buen momento. Y dije: de una vez”.

Más tarde, el presidente Peña y su homólogo de Guatemala, Otto Pérez Molina, conversaron por teléfono sobre la importancia del Mecanismo de Diálogo y Concertación de Tuxtla.