Washington. El Pentágono dijo este martes que era muy pronto para discutir las formas en que militares de Estados Unidos puedan disuadir a Corea del Norte de un nuevo ataque, apenas pocas horas después de que el aislado Estado elevó las tensiones tras bombardear a una isla surcoreana.

El portavoz del Pentágono, Dave Lapan, dijo que no se habían trasladado más efectivos militares estadounidenses a la región luego del ataque y se negó a comentar sobre si las fuerzas del país en Corea del Sur se encontraban en estado de alerta.