Aunque del 2013 a la fecha, los gobernadores y presidentes municipales registraron también una caída libre en sus niveles de aprobación promedio por parte de los mexicanos, en el caso del presidente de la República la disminución fue mayor, al alcanzar 25 puntos porcentuales.

En promedio, los alcaldes cayeron 13 puntos en tres años, ya que mientras en el 2013 54% de la ciudadanía aprobaba su gestión, actualmente la cifra se ubica en sólo 41%.

Al momento, 40% de los mexicanos aprueba, en promedio, el trabajo de los gobernadores; hace tres años su nivel de aprobación ascendía a 63%, lo que representa también una caída constante de 23 puntos porcentuales.

El presidente Enrique Peña Nieto registra una caída de 25 puntos en sus niveles de aprobación en el lapso de tres años; en el 2013, al cumplir un año en el cargo, 55% de los mexicanos aprobaba su gobierno y actualmente sólo 30%, cuando está por completar el segundo tercio del sexenio constitucional para el que fue electo en julio del 2012.

En el 2010, cuando al panista Felipe Calderón le faltaban también dos años para completar su encargo, su nivel de aprobación era de 54%, aunque terminó su mandato con 50 por ciento.

Salinas y Zedillo, los mejor evaluados. El presidente Enrique Peña llega a su cuarto año de gobierno con los peores niveles de aprobación y de reprobación por parte de los mexicanos, en comparación con los porcentajes alcanzados por sus cuatro predecesores durante el mismo periodo.

La gestión del actual mandatario mexicano es aprobada por 24% de los ciudadanos, mientras que 69% la reprueba.

De los últimos cinco presidentes evaluados, los priistas Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo Ponce de León se ubicaron como los mejores al cuarto año de sus respectivas administraciones.

En noviembre de 1992, 77% de los mexicanos aprobaba el gobierno de Salinas de Gortari y 12% lo reprobaba.

En tanto, 64% de los ciudadanos estaba de acuerdo con los resultados alcanzados por Zedillo en julio de 1998 y 30% estaba en desacuerdo.

Crece como prioridad, el combate a la delincuencia. Igual que en noviembre del 2010 cuando el expresidente panista Felipe Calderón Hinojosa cumplía cuatro años en el cargo, actualmente el problema de la inseguridad ocupa el primer lugar como el que más se ha incrementado.

Al momento, 30% de los mexicanos considera que se trata de la prioridad a resolver por el presidente Enrique Peña Nieto (PRI); la cifra se ubicó en 27% en el segundo tercio del sexenio calderonista.

El problema de la crisis económica ocupó el segundo lugar como prioritario, con 27% en ambos casos, al cuarto año de los gobiernos de Felipe Calderón y de Peña Nieto.

En noviembre del 2004, cuando el también panista Vicente Fox llegaba a su cuarto año como presidente de México, 25% de los mexicanos ubicó el problema de la crisis económica como el principal, seguido del de desempleo (20%) y hasta el tercer lugar, con 18%, se colocó la inseguridad.