México. El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, elogió este lunes la política migratoria del gobierno mexicano, marcada por una visión "humanitaria" y de impulso al desarrollo y a la cooperación, en lugar de levantar "muros" y "obstáculos".

"En lugar de estar poniendo muros, obstáculos y dificultades", la política migratoria impulsada por el mandatario mexicano, Enrique Peña Nieto, busca la "unión", el desarrollo, la cooperación entre dos pueblos hermanos, afirmó en un evento en el estado mexicano de Chiapas en el que se presentó el programa conjunto "Frontera Sur".

Con "acciones concretas" como las tarjetas de visitante regional y de trabajador fronterizo que México expide a guatemaltecos desde hace unos meses de manera gratuita, este país se convierte en un "ejemplo de cómo se puede mejorar el trato a los migrantes" y las relaciones entre dos pueblos hermanos, señaló Pérez Molina.

Dichas tarjetas son una "demostración clara" de que Peña Nieto está preocupado no solo por su país, sino por todos los países de Centroamérica, aseguró en un acto que encabezó con su homólogo de México.

El plan presentado este lunes, que facilita la obtención de estas tarjetas, "persigue una frontera segura y próspera" que permita una "mayor agilidad" en el flujo del turismo y el comercio y, a su vez, fortalezca las "relaciones de amistad y cooperación", una visión que es diferente a cómo se han tratado hasta ahora las fronteras.

El presidente centroamericano explicó que la tarjeta de visitante regional, con una vigencia de 5 años, permite a los guatemaltecos permanecer hasta tres días en cualquiera de los 81 municipios de los estados fronterizos de Chiapas, Tabasco, Campeche y Quintana Roo.

A la tarjeta de trabajador fronterizo también pueden acceder todos los guatemaltecos, "no solo los que residen en el área de frontera", con "empleo legal" en los cuatro estados fronterizos, con todos los derechos garantizados y acompañados por sus familias, precisó.

Tras recordar que Guatemala comparte con México una frontera de casi 1.000 kilómetros que no solo representa retos, sino "enormes oportunidades", Pérez Molina dijo que "redoblarán los esfuerzos" para resolver la crisis desatada por el aumento de la migración de niños no acompañados hacia EE.UU.

"Un tema como este no puede ser abordado de manera aislada", dijo el gobernante guatemalteco tras reconocer que la frontera con México representa un "punto vulnerable" y es aprovechada por los grupos dedicados al tráfico ilícito de personas para cometer sus delitos.