Guatemala. El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, presentará mañana al Congreso y al pueblo de su país el tercer informe de su Administración, que concluirá el 14 de enero de 2016.

De acuerdo con la Presidencia, la rendición de cuentas se hará durante un acto que se celebrará en el Palacio Nacional de la Cultura, frente a la Plaza de la Constitución.

Pérez Molina deberá informar sobre los logros de su gobierno en materia de seguridad pública y social, así como el desarrollo de la economía, que han sido los tres pilares sobre los que se ha basado su programa.

En los últimos días, el mandatario guatemalteco ha destacado el aumento de unos 12.000 agentes en la Policía Nacional Civil (PNC) durante los tres años que lleva en la Presidencia y ahora la institución suma 34.000 elementos.

También la reducción de la tasa de homicidios de 40 a 31 por cada 100.000 habitantes, así como la desarticulación de grupos dedicados a la extorsión.

De acuerdo con la PNC, en 2014 fueron capturados más de 600 integrantes de las pandillas juveniles dedicados a extorsionar al transporte, comercios y viviendas en Guatemala.

Además, el gobierno de Pérez Molina ha resaltado los logros en materia social a través del Pacto Hambre Cero, que según las estadísticas ha logrado reducir en 1,7% la desnutrición crónica en el país.

A través de esa estrategia miles de hogares en pobreza y extrema pobreza reciben bolsas de alimentos y remesas de 300 quetzales (unos US$39) cada trimestre a cambio de que envíen a sus hijos a las escuelas y centros de salud.

En materia económica, el producto interno bruto (PIB) creció en 4% durante 2014, por arriba de las previsiones de 3,9%, lo que colocó a Guatemala por encima del crecimiento de entre 3,1% y 3,3% en Latinoamérica.

Pese a ciertos logros, el presidente ha reconocido públicamente que ha sido "difícil" combatir la corrupción en algunas instituciones gubernamentales.

La oposición ha criticado a la Administración de Pérez Molina por los problemas en la salud ante la falta de medicamentos por la falta de pago a los proveedores y también por la criminalidad que persiste en Guatemala.

A ello se sumó una crisis hospitalaria por el retraso del pago de salarios a miles de trabajadores.

Pérez Molina atribuyó esos problemas a la falta de recursos porque el Congreso no aprobó el presupuesto estatal para 2014.