Bogotá. El segundo líder militar de la mayor guerrilla izquierdista de Colombia, Víctor Julio Suárez Rojas , alias Jorge Briceño o "El Mono Jojoy", murió en un bombardeo de las Fuerzas Armadas, en el mayor golpe al grupo rebelde que podría acelerar su debilitamiento.

Las Farc son el grupo guerrillero activo más antiguo del hemisferio, consideradas como una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea. El Mono Jojoy, que nació el 5 de febrero de 1953, estaba vinculado a ellas desde 1975, -al igual que su hermano menor Noé Suárez Rojas, alias “Granobles”- y fue reclutado en El Cocuy, su pueblo natal, ubicado en los Andes orientales de Colombia.

Víctor Suárez, era casi analfabeto y según información entregada por Univisión, fue instruido por Jorge Torres Victoria, alias Pablo Rodríguez y era reconocido por su vigor físico y astucia militar, que pulió en la ex Unión Soviética en la década de los 70.

Los cientos de asesinatos, masacres y secuestros que pesan en su contra en medio del conflicto interno colombiano, entre ellos 62 órdenes de captura, doce medidas de aseguramiento, cinco condenas, dos peticiones de extradición y 25 investigaciones preliminares por los delitos de narcotráfico, terrorismo, rebelión, homicidio con fines terroristas, secuestro, constreñimiento ilegal, lesiones personales, asalto, extorsión, conspiración en actividades del narcotráfico y secuestro, hurto, porte ilegal de armas y muchos más, hacen que este guerrillero sea conocido como uno de los más radicales y sanguinarios del grupo.

De hecho, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, luego de confirmar la muerte, dijo que todos los colombianos sabían que representaba el terror para su nación.

En cuanto a su apodo, éste habría sido puesto por guerrilleros subalternos, cuando era comandante del llamado “Bloque Oriental”, por su facilidad para escabullirse, al igual que lo hace una especie de gusano selvático que se conoce como “monojojoy”.

Estados Unidos ofrecía US$5.000.000 por información que pudiera contribuir con el arresto de Víctor Suárez. El gobierno colombiano ofrecía 1.000.000.000 pesos (US$552.001) como recompensa por la captura del guerrillero.