Es uno de los pocos dirigentes del chavismo que ha sabido moverse como pez en el agua y ha permanecido junto al Presidente desde hace 12 años, ocupando cargos de alta responsabilidad en el Ejecutivo

De "tira piedras" a vicepresidente de la República. Ese fue el tremendo salto que en menos de 20 años convirtió al militante y dirigente de Bandera Roja (BR), Elías Jaua Milano, en uno de los políticos con mayor poder en el país.

Aunque haya quienes consideran que últimamente ha "caído en desgracia", lo cierto es que el viernes 8 de julio, el presidente Hugo Chávez lo ratificó en su puesto, al igual que a todo su gabinete.

Tras el anuncio de la enfermedad del jefe de gobierno, Elías Jaua, en declaraciones que se publicaron en El Mundo Economía y Negocios, el 4 de julio, había adelantado que el Presidente organizaría a su equipo “para la nueva etapa que viene”.

Esto, para algunos, era el anuncio de una movida de mata profunda en el Gabinete Ministerial y un posible reacomodo de las fuerzas chavistas, sin embargo, eso nunca sucedió.

En 2002, fue nombrado embajador en Argentina, pero la Cancillería de esa nación se negó a otorgarle el plácet de estilo, por sus contactos con un sector de militares rebeldes y grupos izquierdistas bonaerenses. Para esa época, Jaua era director de Planificación del MVR.

Nacido en Caucagua, en 1969, desde muy joven comenzó en las lides políticas, mientras estudiaba sociología, carrera de la cual se graduó en la Universidad Central de Venezuela (UCV).

Siempre fue militante de izquierda, lo que lo llevó a formar parte de la Unión de Jóvenes Revolucionarios (UJR) y posteriormente de BR.

Jaua siempre ha sostenido que su conciencia política se fortaleció y creció, a raíz de la Masacre de Cantaura, en la que muchos jóvenes perdieron la vida, asesinados por las Fuerzas Armadas.

Hijo del copeyano Carlos José Jaua y de la socióloga Elba Tomasa Milano, desde niño recibió de sus padres una formación en la que el respeto a los derechos humanos era valorado como un aspecto fundamental.

Así, llegó a ser el presidente del Consejo de Estudiantes de Sociología de la UCV, mientras alternaba sus estudios con las protestas callejeras, cada vez más extremas.

En esa etapa de su vida se radicalizó aún más, sobre todo a partir del Caracazo en 1989, cuando murieron miles de venezolanos.

Su primer contacto con el chavismo lo tuvo en 1996, tras reunirse con el comandante Hugo Chávez y, desde esa fecha, no volvió a apartarse de su entorno, tanto así que formó parte de quienes fundaron el Movimiento Quinta República(MVR), embrión de lo que hoy es el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv).

Carrera política bajo el alero de Chávez. Tras la llegada de Chávez a la Presidencia de la República, fue electo como constituyente en 1999 y, a partir de 2000, como secretario privado del Jefe de Estado, cargo en el que se mantuvo hasta mayo de 2001.

Tras un relativo período de descanso, en julio de 2003, fue nombrado presidente del Fondo Intergubernamental para la Descentralización (Fides).

Un año antes, en 2002, fue nombrado embajador en Argentina, pero la Cancillería de esa nación se negó a otorgarle el plácet de estilo, por sus contactos con un sector de militares rebeldes y grupos izquierdistas bonaerenses. Para esa época, Jaua era director de Planificación del MVR.

Posteriormente, fue designado como ministro para la Economía Popular (un nuevo despacho). Entre sus competencias tendría la regulación, formulación y seguimiento de políticas; la planificación y realización de las actividades del Ejecutivo nacional en materia de participación ciudadana en el ámbito de la economía popular; y propender al desarrollo de las actividades de comercialización y explotación en todos los sectores vinculados a la economía popular, con especial énfasis en el sector rural, según Gaceta Oficial del 16 de septiembre de 2004.

A partir de estos nombramientos, se fue confirmando su cercanía al Presidente, quien no hacía más que confirmar su confianza en el joven dirigente, a quien muchos comenzaron a llamar "El Delfín de Chávez".

Esta idea tomó aún más fuerza luego que el Presidente lo nombrara ministro de Agricultura y Tierras y, en enero del año pasado, vicepresidente de la República, manteniéndose durante un tiempo a cargo de ambas instituciones, hasta que fue reemplazado en el despacho agrario por un hombre de su estricta confianza, Juan Carlos Loyo.

Las últimas semanas fue blanco de todo tipo de comentarios, a raíz de que el general Carlos Alcalá Cordones, al finalizar el desfile del Bicentenario, notificó de su cese al "pueblo venezolano" y no a Elías Jaua, que era la máxima autoridad presente en el acto.

Sin embargo, la ratificación en su cargo lo mantendrá como vicepresidente, si no es relevado para convertirse en candidato a la Gobernación de Miranda, como se ha especulado.