Ciudad Juárez, México. Un periodista mexicano amenazado por los cárteles de la droga dijo este martes que le fue otorgado el asilo político en Estados Unidos, para protegerlo de la creciente campaña violenta del narcotráfico contra los medios.

Jorge Luis Aguirre, editor del diario en línea La Polaka, con sede en la fronteriza Ciudad Juárez, huyó hacia El Paso, Texas, tras recibir llamadas de amenaza minutos después de que dos colegas fueran asesinados por sicarios en noviembre del 2008.

Aguirre es uno de los primeros reporteros mexicanos a los que se les concede el asilo político en Estados Unidos.

"Es un logro muy importante para la libertad de expresión, y que abre una perspectiva a periodistas que viven entre dos fuegos en México, donde no hay justicia, no hay Gobierno, y los gobiernos (locales) son parte del narcotráfico", dijo Aguirre a Reuters.

México es considerado por organismos internacionales como uno de los sitios más peligrosos para los reporteros.

La semana pasada, un camarógrafo que estuvo secuestrado en el norte del país, solicitó asilo a Estados Unidos la semana pasada.

Más de 30 trabajadores de los medios han desaparecido o muerto desde que el presidente Felipe Calderón lanzó una campaña militar contra los cárteles a finales del 2006, según un reporte publicado este mes por el Comité para la Protección de Periodistas, con sede en Estados Unidos.

Funcionarios estadounidenses no estuvieron disponibles de inmediato para comentar el asunto.

Los crecientes ataques contra los medios son parte de la cruenta guerra del narcotráfico que ha cobrado más de 29,000 vidas desde que Calderón asumió el cargo, empañando la imagen internacional de México y poniendo en riesgo la recuperación de su economía.

Miles de soldados y policías federales no han conseguido contener la violencia en Ciudad Juárez, golpeada por la ofensiva del capo Joaquín "El Chapo" Guzmán y sus hombres para hacerse del control de la zona.

Unas 6.500 personas han muerto a causa de la violencia del narcotráfico en Ciudad Juárez desde el 2008.

Guzmán quiere arrebatarle el control de la ciudad a Vicente Carrillo Fuentes, líder del cártel de Juárez, quien según los expertos en el tema controla una quinta parte del trasiego de drogas a Estados Unidos.