Lima. Perú advirtió este lunes que no permitirá que extranjeros promuevan protestas en el país, tras cancelarle el permiso de residencia a un religioso británico por sus manifestaciones en defensa de la selva amazónica.

El religioso Paul McAuley, que radica desde hace 20 años en Perú, fue notificado la semana pasada por el gobierno para que dejara el país el próximo jueves, al no renovarle su permiso de residencia alegando que violó las normas de extranjería.

"Nosotros lo único que hacemos es decirle a los extranjeros que respeten las leyes peruanas", dijo a periodistas el primer ministro peruano Javier Velásquez, al defender la decisión del Ministerio de Interior contra el religioso británico.

McAuley dirige en Perú la organización no gubernamental Red Ambientalista Loretana, entidad que se dedica a defender el buen uso de los recursos naturales en la selva amazónica del país, foco de conflictos entre nativos, gobierno y empresas que explotan petróleo, gas natural y madera en la zona.

Según el gobierno, el religioso no respetó las condiciones de su residencia porque ha promovido y participado en marchas y protestas contra el Estado peruano en la ciudad de Iquitos, ubicada en noreste del país, alterando el orden público.

"Tenemos que decir con firmeza que no se puede de ninguna manera permitir que extranjeros en el país realicen actividad solidificando protestas contra un modelo de desarrollo que todos los peruanos lo hemos apoyado en las urnas", afirmó.

La mayor protesta contra la explotación de los recursos naturales se produjo el año pasado, cuando un enfrentamiento entre indígenas y policías dejó 34 personas muertas.

La protesta generó una crisis política y el gobierno tuvo que remover a varios miembros de su gabinete de ministros.

El religioso británico dijo a Reuters que para él fue una "sorpresa" la decisión del gobierno peruano, debido a que por su función en su organización siempre ha apoyado actos para defender el medio ambiente en la selva del país.

"Esta labor a veces implica participar en protestas democráticas y pacíficas, eso es de antes y me sorprende ahora la actitud de las autoridades", refirió McAuley, un laico que pertenece a la congregación La Salle de la Iglesia Católica.

MacAuly afirmó que sus abogados impugnarán la decisión de las autoridades de cancelar su permiso de residencia.

"Yo trabajo como educador con los lineamientos de la Iglesia. Vamos a los colegios y comunidades que nos invitan para explicar sus derechos y las implicancias de las leyes que tienen que ver con el medio ambiente", dijo el religioso.

El primer ministro Velásquez rechazó que la decisión de expulsar al religioso sea una persecución política y dijo que de lo que se trata es velar por la tranquilidad del país.

"Nosotros no vamos a dar marcha atrás en la decisión que hemos tomado, pero sí garantizamos el debido proceso", dijo.