La disposición del presidente Ollanta Humala de abrir las puertas de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI) para investigar el presunto reglaje a políticos, refleja que no hay una política de seguimiento, opinó el ex ministro de Defensa, Roberto Chiabra.

"Es una demostración de que no se ha dispuesto una política de seguimiento; si no se hubiera dado esa disposición de puertas abiertas se podría decir que se oculta algo o conocen algo, pero no ha sido el caso", explicó a la Agencia Andina.

"Personalmente considero que la reacción del Presidente ha sido buena. Salir junto a su Gabinete de Ministros señalando que se abren todas las oficinas de la DINI para las investigaciones es una buena señal", añadió el ex ministro.

Para Chiabra, el hecho de tener identificadas a dos personas que presuntamente estarían involucradas en el seguimiento a la vicepresidenta Marisol Espinoza, constituye "la llave" para llegar al origen de todo en la investigación.

"Puede haber gente que se excede en sus funciones o lo hace con mala intención o con intención subalterna, pero no se puede decir que por ello el responsable es la máxima autoridad de un país", dijo.

El ex ministro refirió que si existen facciones dentro de la DINI con intereses ajenos a las políticas de Estado, serán las investigaciones en la comisión de Inteligencia del Parlamento las que determinarán si fue así o no.

No obstante, mencionó que hoy no es tan difícil adquirir un sistema de interceptación telefónica y espionaje con fines comerciales.

"Hechos de esta naturaleza las pueden hacer también los que están en competencia, en particular en el ámbito comercial. Cuando se analice cada caso se determinará si fue por motivo comercial o de otro tipo", señaló.

"Eso no se descarta en el Perú ni en el mundo. Hay ciberespionaje, ciberataque, hasta cibersabotajes. Hay intereses de obtención de información por carácter geopolítico y orden económico", añadió Chiabra.