Lima, Andina. El presidente de la Confederación de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep), Alfonso García Miró, expresó este miércoles su preocupación por el “exceso” de enfrentamiento y confrontación en la clase política y dijo que esta debería actuar más a la altura de una “democracia seria”.

Sin referirse a un sector en particular, sostuvo que caer en una situación de disputa constante puede generar incertidumbre, ya que existe una agenda más propositiva para el país que es dejada de lado.

En declaraciones a la Agencia Andina, opinó que los distintos actores políticos deben tener en cuenta que una cosa es su actividad política, la natural competencia que se da entre ellos; y otra cosa muy distinta es cruzar “la línea de lo adecuado y lo prudente”.

Los comentarios del líder del principal gremio empresarial peruano se producen en un momento en el que los analistas políticos advierten una mayor confrontación política en torno a asuntos como los hallazgos de la comisión investigadora del gobierno pasado, el pedido de indulto a Alberto Fujimori, las especulaciones sobre candidaturas presidenciales y los pedidos de interpelación y censura a ministros de Estado.

Según García Miró, el Perú ya es considerado un país maduro, una nación moderna, una democracia seria; por tanto, consideró que sus líderes políticos deben comportarse a la altura, respetuosos de las normas y que reflejen precisamente la imagen de un país que ha evolucionado.

“La comunidad política debe ponerse a la altura de la Nación que somos y del país democrático que somos. No debe atacarse innecesariamente a las autoridades del país que no forman parte de la polémica pública”, refirió.

El representante del gremio empresarial consideró natural que los políticos participen de la polémica pública, pero remarcó que ese intercambio de ideas o posiciones, siempre debe mantenerse con un diálogo alturado.

Añadió, en ese sentido, que el debate debe eliminar todo tipo de ataque directo, insultos, ofensas y diatribas, que no contribuyen a la agenda del país y solo generan desconfianza en la ciudadanía y afecta la imagen de los propios políticos.

“Los líderes políticos deben saber escoger a sus contrincantes, y entre ellos llevar adelante su discusión, siempre manteniendo las formas y la educación. Eso garantiza un país sensato, un país tranquilo, que tiene una comunidad política activa muy importante. Que no generen una sensación de incertidumbre, eso no le hace bien al país, ni a la comunidad política”, estimó.