Perú dará prioridad a la sustitución de cultivos ilícitos de hoja de coca (principal insumo de la cocaína) y a la prevención e incautación de drogas, dentro de una nueva estrategia a desarrollar entre 2017 y 2021.

Así lo anunció la presidenta ejecutiva de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida Sin Drogas (Devida), Carmen Masías, tras aprobarse el miércoles la Estrategia Nacional de Lucha contra las Drogas (ENLCD) por parte del Poder Ejecutivo.

Según estimaciones de Devida, hay entre 40.300 y 53.000 hectáreas cocaleras ilegales en 14 valles, con una producción de entre 300 y 400 toneladas métricas de cocaína al año, moviendo el crimen organizado alrededor de US$2.000 millones.

Ante ello, el gobierno peruano contempla erradicar 25.000 hectáreas cocaleras para el 2021, ejecutando un plan integral multisectorial a fin de establecer una presencia más efectiva del Estado en zonas críticas, como en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM), donde se calcula hay 19.000 hectáreas de sembradíos cocaleros.

El Desarrollo Alternativo se focalizará en 164 distritos de 13 regiones cocaleras, teniendo en cuenta la situación socioeconómica y geográfica de cada valle, además de que estará acompañado de labores de inteligencia policial, educativa, salud e inversión en cultivos lícitos.

También se tiene previsto mejorar la interdicción con un mayor control en fronteras, vías terrestres y puertos, para decomisar estupefacientes y evitar el lavado de activos.

Según Masías, en el VRAEM se produce más del 70% de la hoja de coca y entre 260 y 330 toneladas métricas de cocaína en los laboratorios clandestinos, usando unas 25.000 toneladas métricas de insumos químicos.

En el VRAEM, agregó, sólo se incautaron cinco toneladas métricas del alcaloide, entre el 1,5% y 2% de lo potencialmente producido, y 313 toneladas métricas de insumos químicos, el 1,3% de lo desviado.

"En el VRAEM en los últimos años, los gobiernos han invertido casi 8.000 millones de soles (US$2.500 millones) y, sin embargo, no ha habido una reducción del espacio cocalero", señaló Masías.

La funcionaria agregó que en el VRAEM no se ha podido cumplir con disminuir esos sembradíos, entre otros factores, por la difícil topografía y por la presencia de remanentes de la guerrilla Sendero Luminoso (SL), aliado con el narcotráfico.

A diferencia del VRAEM, en el Alto Huallaga, en el centro-norte de Perú, se han podido reducir los cultivos cocaleros ilícitos de 17.500 a 1.099 hectáreas entre 2009 y 2015, mediante operativos de erradicación y programas de sustitución por sembradíos lícitos.

Dentro de la Estrategia Nacional de Lucha contra las Drogas para este año se tiene prevista una inversión de 600 millones de soles (unos US$180 millones), a lo que se suma la ayuda estadounidense por US$25 millones y de la Unión Europea por 42 millones de euros.

Entre los planes de la ENLCD están instalar cultivos alternativos lícitos en un promedio anual de 6.000 hectáreas, impulsar la incautación de insumos químicos a una media anual del 10% y decomisar cada año entre 40 y 80 toneladas métricas de cocaína de aquí al 2021.

De acuerdo con información que maneja Devida, Colombia es el mayor productor mundial de hoja de coca ilícita, habiéndose incrementado la siembra cocalera de 69.000 a más de 100.000 hectáreas entre 2014 y 2015.

El primer país demandante de cocaína peruana es Brasil, con un promedio anual de 92 toneladas métricas, tanto para el mercado interno cuanto para "reexportar" a otros puntos del mundo.