Lima. El candidato a la presidencia de Perú, Luis Castañeda, ha retrocedido del primer puesto al tercero en los sondeos, pero sigue aferrado a su principal mensaje de campaña: que él es un gestor cuyos proyectos beneficiarán a todos los peruanos.

Castañeda, el ex alcalde de Lima de 65 años, prometió hace dos días reavivar su campaña electoral, que no ha tenido un gran apoyo fuera de la capital.

"No es estrategia de campaña (mirar las encuestas), es una actitud permanente de estar con la gente (...) vamos a ganar", dijo Castañeda a Reuters la noche de este miércoles después de reunirse con los miembros de su partido Solidaridad Nacional, tras una actividad proselitista al norte de la cuidad de Lima.

Importantes encuestas han reflejado que Castañeda ni siquiera disputaría una segunda ronda hacia la presidencia de Perú, un país cuya economía crece a una de las mayores tasas del mundo.

Cuando él era el principal candidato, la prensa local le apodaba "el mudo" por su bajo perfil para conservar su ventaja. Desde entonces, ha comenzado una campaña más activa, hablando de su legado y de ambiciosos proyectos de obras públicas.

Castañeda, parado en un puente de acero nuevo brillando en luces de colores, señaló nuevos caminos que unirían los barrios pobres de la periferia de Lima con el centro de la ciudad.

"Lo que hicimos en Lima vamos a hacer para el Perú", dijo.

Para cambiar las cosas, su partido ha hablado sobre la contratación de JJ Rendón, un consultor venezolano que trabajó en las campañas electorales victoriosas del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y el mandatario de Honduras, Porfirio Lobo.

A Castañeda se le ha dificultadodododododo diferenciarse de sus dos principales rivales electorales: el ex presidente Alejandro Toledo y la legisladora Keiko Fujimori, hija del ex mandatario Alberto Fujimori.

Los tres candidatos han pregonado que mantendrán la actual política económica, pero sólo Toledo y Fujimori son conocidos en todo el país sudamericano.

"Hay que mantener (el modelo económico). No vamos a romperlo. Pero vamos a tener un Estado mucho más eficiente", afirmó el ex alcalde limeño dentro de un auto en una empolvada carretera Panamericana.

Renuente a impuesto minero. Si bien la economía peruana se expandió 9% en 2010, la tasa de pobreza sigue siendo elevada, cerca de 35%, y muchos de los programas sociales puestos en marcha en el país no han llegado a los más necesitados.

Castañeda, al igual que todos los candidatos, dice que se debe hacer más para que los beneficios de la abundante riqueza minera del país lleguen a los pobres, pero se mostró renuente a apoyar un impuesto a las sobreganancias que el Congreso analiza.

Las compañías mineras de talla mundial que operan en Perú dicen que eso desalentaría la inversión extranjera.

¿Tenemos que conversar y se va a conversar sobre las sobreganancias? Sí, pero al principio hay que mantener la estabilidad jurídica", dijo el político.

El ex alcalde de Lima se define como un conservador social, a favor del aborto sólo cuando la vida de una mujer está en peligro y se muestra con firmeza en contra de la despenalización de las drogas en el mayor productor mundial de hoja de coca, utilizada para elaborar la cocaína.

Los conservadores en el país de abrumadora mayoría católica han criticado al candidato favorito Toledo por algunas posturas progresistas, como evaluar la despenalización de las drogas, el aborto y las uniones civiles para parejas homosexuales.