Luego de una larga espera, los deudos de 80 víctimas de la violencia que sacudió el país en la década del 80 y parte del 90 recuperaron este lunes en Ayacucho los restos mortales, ya identificados, de sus familiares que se encontraban desaparecidos, en algunos casos, hacía casi 30 años.

Gracias al exhaustivo trabajo de los peritos forenses del Ministerio Público, con apoyo de la Cruz Roja Internacional, fue posible primero exhumar los restos humanos de fosas comunes clandestinas y luego efectuar los estudios especializados de laboratorio para lograr sus identidades.

La emotiva ceremonia de entrega de los cadáveres se efectuó en la sede central del Ministerio Público en la ciudad de Huamanga, con participación del Fiscal de la Nación, Carlos Ramos; y la representante del Comité Internacional de la Cruz Roja para Perú y Bolivia, Carole Pittet.

“Es un día muy especial para 80 familias de víctimas de la época de la violencia que ocurrió en los años 80 y 90 (…) Estamos procediendo, en apoyo del Estado peruano, a la recuperación de estos restos que fueron ejecutados extrajudicialmente”, remarcó Ramos Heredia.

Después de varios meses de haber sido hallados y desenterrados en fosas ocultas en diversas provincias ayacuchanas, como Huanta, La Mar, Cangallo, entre otras, los restos humanos una vez identificados, fueron entregados esta mañana en ataúdes a sus respectivas familias, en medio de escenas de dolor.

Incluso el Fiscal de la Nación consideró que, a pesar de este panorama triste y de profunda congoja, los deudos –muchos de ellos campesinos humildes- podrán finalmente “cerrar el luto” y velar a sus seres queridos para luego darles cristiana sepultura.

“Se ha identificado a las personas y hoy, después de varios meses, en base a un trabajo en equipo del Ministerio Público, con colaboración de la Cruz Roja, se está materializando la entrega a los familiares, en una escena bastante triste y lamentable”, expresó el titular del Ministerio Público.

Ramos Heredia puso en relieve las competencias y profesionalismo de los peritos forenses y fiscales de Derechos Humanos, puestos de manifiesto en esta labor conjunta con la Cruz Roja para cumplir un esperado anhelo de huérfanos, viudas y otros deudos de estas personas.

“Hay señoras a las que se les entregaron dos y hasta tres familiares que fueron ejecutados extrajudicialmente en ese viral de violencia que ha sido superado por el país. Ahora los familiares de otras de las víctimas ya no pueden esperar, queremos acelerar este proceso”, comentó.

En ese sentido, el Fiscal de la Nación destacó la necesidad de elevar el número de peritos forenses de esa institución, con el fin de acelerar la identificación de otros 250 restos humanos que se espera ser sometidos a los mismos peritajes para dar con sus nombres y entregarlos a sus familias.

“Ahora, por lo visto, necesitamos un incremento del presupuesto para contratar a más peritos y realizar estas entregas de manera rápida. Necesitamos aumentar el número de peritos forenses para poder acelerar este trámite”, manifestó a la Agencia Andina.

Según estimó, el Ministerio Público cuenta con unos 40 especialistas de campo y de laboratorio, todos ellos capaces de efectuar estos peritajes, pero se requiere por lo menos duplicar la cifra para cumplir con identificar los cuerpos y osamentas que aún deben ser sometidos a este proceso.

“Los familiares han estado durante años recorriendo diferentes lugares y hoy hacen realidad ese deseo tan propio (…) La justicia culmina cuando hay una condena, pero también tiene que verse el tema de las víctimas que, en este caso, perdieron a sus seres queridos”, remarcó.

En el marco de esta ceremonia sin precedentes, dada la gran cantidad de cuerpos entregados, también se otorgó a los deudos los documentos relativos a la identidad de los respectivos cadáveres, todos ellos certificados por médicos forenses.

Por su parte, la representante de la Cruz Roja, Carole Pittet, destacó la magnitud de esta restitución de 80 cuerpos a sus familiares, muchos de los cuales tuvieron que trasladarse a Huamanga procedentes de alejadas comunidades ayacuchanas.

Asimismo, subrayó que la Cruz Roja Peruana también está apoyando a unos 50 familiares de las víctimas, facilitándoles alojamiento en un albergue que este organismo acondicionó especialmente para recibirlos, hospedarlos y darles alimentación durante su estadía en Huamanga.

“El Comité Internacional de la Cruz Roja está apoyando en varios aspectos, con la coordinación de los diferentes entes y también con los pasajes para los familiares que llegan de bastante lejos y no tendrían la posibilidad de llegar hasta aquí”, apuntó Pittet.

Opinó que la entrega de restos mortales de las víctimas de la violencia política que afectó al país en los años 80 y 90, fue un acontecimiento muy emocionante para los deudos, además un logro muy importante por parte de las autoridades que trabajaron en ello y lo hicieron posible.

Sin embargo, mencionó que todo el equipo, incluyendo a los medios forenses, se está preparando con mucho esfuerzo para asumir el nuevo reto de identificar a los 250 nuevos cadáveres que aún están pendientes de reconocimiento.

La referida ceremonia también contó con la presencia del secretario ejecutivo de la Comisión Multisectorial de Alto Nivel (CMAN) del Ministerio de Justicia, Adolfo Chávarri.