El presidente de la Asociación Regional de los Pueblos Indígenas de Pichanaki (ARPI), Lyndon Pishagua, aseguró que detrás de las protestas en esta localidad habría miembros del etnocacerismo y del Movadef, y reafirmó las comunidades nativas no están representadas en las manifestaciones.

Señaló que Carlos Echevarría, uno de los líderes de los frentes de defensa ambientalistas, es un reconocido etnocacerista en la zona, quien se habría aliado con grupos del Movadef, brazo político de Sendero Luminoso, para movilizar las protestas.

Pishagua indicó que desde un inicio las organizaciones nativas hicieron un deslinde claro con las acciones de estos grupos, y solo han recibido insultos y calificativos de “vende patrias”.

“No participamos de estas marchas, no nos representa, porque está dominada por el etnocacerismo y el Movadef (Movimiento por la Amnistía y Derechos Fundamentales). Tenemos nuestra propia plataforma de lucha, que pasa por el diálogo, y no por la violencia”, recalcó.

En diálogo con la Agencia Andina, el presidente de ARPI dijo, además, que gran parte de la gente que protesta corresponde a colonos, que tienen sus propios intereses, distintos a los de estas comunidades.

La versión del dirigente ratifica el comunicado del Ministerio de Cultura, que señala que el paro de Pichanaki, región Junín, no es liderado por las principales federaciones indígenas representativas de la selva central, y que las comunidades nativas de la región no están participando de forma organizada en la manifestación.

Esta posición es respaldada, además de la ARPI de Pishagua, por la Organización Central Asháninka del Río Tambo (CART) y la Organización Asháninka y Nomatsiguenga del Valle del Pangoa “Kanuja.