Lima. El presidente peruano, Alan García, aseguró este domingo que su país no ha tomado ninguna decisión respecto a la elección en la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos (OEA), aunque compartió algunos cuestionamientos en el rol del organismo.

“Hay que ver quiénes corren. Parece que, por el momento, va a ser candidato único”, afirmó el mandatario peruano, en referencia al actual titular de la OEA, el chileno José Miguel Insulza, quien aspira a encabezar la entidad por un nuevo período de cinco años.

La candidatura de Insulza, un ex ministro socialista chileno, recibió el pasado viernes el respaldo del presidente electo chileno, el empresario de derecha Sebastián Piñera, y cuenta con el apoyo de otros gobiernos de la región, como Brasil y Costa Rica.  

 “Los brasileros acaban de decir que han dado un apoyo un poco implícito y explícito a la candidatura del señor Insulza”, afirmó.

De todos modos, García compartió las críticas de algunos sectores, en el sentido de que la OEA no se ha posicionado como un organismo relevante en la toma de decisiones. “La OEA no tiene una fortaleza, una presencia internacional como debiera tener”, afirmó.

Renovación. Al respecto, el canciller peruano, José Antonio García Belaúnde, dijo en declaraciones al diario local El Comercio que "sería buena una renovación" en OEA y consideró extraño que no haya otro candidato para enfrentar a Insulza.

“La crítica de EE.UU. a Insulza tiene que ver con el manejo del tema de Honduras. A mí tampoco me satisfizo y lo hice saber", afirmó Belaúnde.

Distintos sectores de Estados Unidos, el principal financista de la OEA, han llamado al presidente de ese país, Barack Obama, a no apoyar la reelección de Insulza.

La OEA tiene previsto celebrar la elección del secretario general el próximo 24 de marzo.

Hasta ahora, el único candidato oficial es Insulza, aunque la Alianza Bolivariana para los Pueblos de las Américas (ALBA), ha anunciado su intención de levantar un candidato propio.

Insulza asumió como titular de la OEA en mayo de 2005, tras la renuncia del ex presidente costarricense Miguel Ángel Rodríguez.