Lima, Andina. La Secretaria de Estado Hillary Clinton mostró una inmensa sonrisa, saludó con sincera efusividad y quedó encantada con una prenda confeccionada en el corazón del emporio comercial de Gamarra, el imperio de los emergentes peruanos.

Una comerciante gamarrina le alcanzó un abrigo color rojo a la número dos de la administración estadounidense, quien, ante la sorpresa de muchos, la recibió con total agrado, la ciñó a su cuerpo, la “midió” mentalmente y empezó a reír y reír.

Instantáneamente y en una sincronización virtual, los click de las cámaras de los decenas de reporteros gráficos empezaron a escucharse literalmente en todo Gamarra, mientras Hillary Clinton aún no le decía un “hasta luego” a su inmensa sonrisa.

Acompañaron en ese momento risueño que encandiló a la mayoría de presentes, Michelle Bachelet, la alta funcionaria ONU Mujeres y la Primera Dama de la Nación, Nadine Heredia.

Ellas recorrieron el centro comercial que registra ventas por más de dos mil millones de nuevos soles al año, recibiendo expresiones de cariño, saludos, abrazos, todos ampliamente retribuidos.

Los centenares de propietarios, comerciantes, vendedores, “jaladores” y la seguridad interna de esta zona comercial vivían un día de fiesta ante la visita que definitivamente había alborotado los martes que a diferencia de los fines de semana, “son más tranquilos”.

Gamarra se ha convertido en un símbolo del progreso de quienes hace cinco décadas lo apostaron todo por un sueño que ahora les permite asegurar el futuro de sus próximas generaciones.

Nadine Heredia, Bachelet y Clinton también apreciaron una exposición fotográfica sobre la historia de Gamarra, forjado, mayoritariamente, por provincianos, que hoy albergan en sus costosas residencias, “reliquias” como su primera carretilla o su primera máquina de coser, a las cuales, ellos como sus familiares, guardan absoluta devoción.

Finalmente, Hillary Clinton, Bachelet y Nadine Heredia, siempre sonrientes, ser tomaron fotos con las comerciantes del pujante centro que posee 20.817 empresas que se dedican a la actividad textil y de confecciones.

“A Hillary Clinton le encantó la ropa, a Hillary le encantó…”, decía a quienes querían escucharla la emocionada vendedora, mientras las visitantes dejaban el lugar y las calles de Gamarra volvían a su vorágine de producción y venta.