Lima. Ollanta Humala, quien ha moderado su discurso radical contra el libre mercado, repetiría el 10 de abril su triunfo en primera vuelta electoral de hace cinco años, pero tendría que remar duro para ganar la presidencia en un balotaje previsto contra su eventual rival.

El rápido ascenso de Humala en las intenciones de voto recuerda las elecciones del 2006, cuando obtuvo poco más del 30% y ganó la primera votación, pero perdió luego en un balotaje frente al ahora presidente Alan García.

En los últimos sondeos publicados el fin de semana, Humala -un militar retirado de 48 años- despuntó a entre el 27% y casi el 30% y se convirtió en el candidato que tendría asegurado su pase al balotaje del 5 de junio.

"Es casi un hecho de que Humala ganará en primera vuelta, pero el balotaje es otra elección y será complicado que repita esa victoria", dijo el lunes el director de la encuestadora Compañía de Estudios de Mercados (CPI), Manuel Saavedra.

Según analistas, en los comicios de este año se vislumbra un escenario de balotaje casi similar a la anterior elección presidencial, con un candidato izquierdista temido por los inversionistas y otro ubicado en el centro o centro-derecha que promete seguir con el actual modelo económico.

Según encuestas, tres candidatos se disputan la posibilidad de quedar en segundo lugar en los comicios del domingo para tener la oportunidad de enfrentar a Humala.

El ex presidente Alejandro Toledo, la legisladora Keiko Fujimori y el ex ministro de Economía Pedro Pablo Kuczynski tienen una diferencia de hasta tres puntos porcentuales en los sondeos y cualquiera de ellos podría ser el otro finalista.

Según analistas, en los comicios de este año se vislumbra un escenario de balotaje casi similar a la anterior elección presidencial, con un candidato izquierdista temido por los inversionistas y otro ubicado en el centro o centro-derecha que promete seguir con el actual modelo económico.

En la elección del 2006, Humala afirmaba ser un admirador del presidente venezolano Hugo Chávez -uno de los mayores líderes de izquierda en Latinoamérica- y prometía defender los recursos naturales con un Estado más intervencionista.

En estos comicios, Humala ha adoptado un perfil similar al del ex mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, menos radical que Chávez que lo apoyó y ahora evita ofrecer un abierto respaldo al candidato nacionalista peruano.

Golpea a mercados. Tras el último debate presidencial de este domingo, los candidatos continuaron el lunes con sus giras por el interior del país y algunos afilaron otra vez sus críticas contra el favorito para las elecciones del próximo domingo.

"¿Cómo va a cambiar la Constitución, lo va a hacer en tres meses, en tres años, lo va hacer al estilo de su amigo Chávez?", dijo Toledo en Arequipa, en el sur del país andino.

Las últimas encuestas que confirmaron a Humala como favorito golpearon a la moneda local, el sol, que se depreció un 0,18% ante la incertidumbre del mercado por la postura del candidato en el tema económico.

En tanto la bolsa limeña cayó un 1,8%, acumulando una baja de 9,4% en lo que va de este año.

"El mercado está muy volátil y la expectativa del proceso electoral está generando nerviosismo. Muchos inversionistas prefieren liquidar posiciones y mantener efectivo hasta ver quién gana en la segunda vuelta", dijo José Menor, analista de inversiones de la correduría Juan Magot.

La reacción del mercado se produce pese a que Humala ha prometido reformas con "equilibrio y responsabilidad fiscal".

En el balotaje de junio, el mejor escenario de Humala sería enfrentarse con el liberal ex ministro Kuczynski, pues ganaría la contienda, según la encuestadora Ipsos Apoyo.

Otros sondeos dicen que el nacionalista perdería con todos sus eventuales contrincantes de la segunda ronda.

Frustración. Para el analista Agustín Figueroa, la imagen de Humala ha permanecido en el colectivo desde el 2006 y ha aflorado otra vez debido a que los beneficios del boom económico de Perú no se han trasladado a la mayoría pobre del país sudamericano.

Perú ha crecido a una tasa promedio de más de 7% anual en los últimos cinco años, pero la pobreza aún alcanza a un tercio de los habitantes de la nación andina.

"Toda esa frustración se encamina para que Humala tenga la prioridad en esta elección, no hay otro que represente esa actitud contestaria contra el sistema", opinó Figueroa.

Humala no sólo ha cambiado su discurso radical, sino la forma de llegar a los electores pues ahora se muestra menos adusto, con terno y corbata y camiseta blanca en sus giras, a diferencia de los comicios del 2006 cuando usaba polo rojo y se enfrentaba con encendidos mensajes a sus rivales.

En el debate entre los candidatos del domingo, transmitido por la televisión local, Humala esquivó las preguntas de sus rivales para desmarcarse de sus anteriores ideas radicales.

"Los tres de la derecha o centro derecha (Toledo, Fujimori y Kuczynski) se van a matar para quedar segundo, eso le asegura más a Humala su posición en primera vuelta", afirmó Figueroa.