En la contienda electoral sorprendió el rápido avance de Kuczynski -apodado "el gringo" por su ascendencia europea y hablar singular-, principalmente en sectores moderados y de la clase alta y media que han sido los más favorecidos del boom económico del país, según analistas.

En una conferencia de prensa, Kuczynski, que había sugerido antes su apoyo a Fujimori en lugar de Humala, condicionó su respaldo al compromiso de los candidatos de respetar las reglas democráticas y el modelo económico del país.

Entre ellos, la no reelección, un rechazo claro contra la corrupción y el respeto a los derechos humanos.

"No solo trataré de convencerlos que lo firmen, sino de que lo cumplan", afirmó. Por ahora "no voy a decir que apoyo a mengano o sutano", agregó el respetado economista.

Humala ha adoptado el estilo moderado del ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva en esta campaña y se distanció del mandatario venezolano, Hugo Chávez, un líder izquierdista cuyo apoyo lo afectó antes.

Fujimori, por su parte, goza de una sólida base de apoyo heredada de su padre, al que muchos alaban por haber pacificado un país asolado por guerrillas izquierdistas. Pero ese legado es también un lastre, pues otros no le perdonan los abusos a los derechos humanos que se produjeron durante su Gobierno.

A diferencia del lunes 11, cuando la bolsa cerró negativo por la incertidumbre electoral, el mercado accionario cayó un 3,6% en la sesión debido por una mayor aversión al riesgo ante el recrudecimiento de la crisis nuclear en Japón.