Lima. El presidente de Perú, Alan García, lanzó el Plan Nacional de Lucha contra el Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo para detectar dónde están las fortunas amasadas por el narcotráfico, que estimó en US$40.000 millones.

En una ceremonia en Palacio de Gobierno, García dijo que el "secreto" de la lucha contra el narcotráfico es "determinar dónde están exactamente sus fortunas" y criticó a los países que "permiten que el dinero circule" en sus economías, a través de cuentas bancarias cifradas.

"Lo peor es que las sociedades se acostumbran, como lo he visto en otros países, a convivir alegremente con el narcotraficante o con el que está sindicado como (sospechoso de) lavado de activos", añadió el jefe de Estado.

García calculó que, en los últimos 20 años, las mafias del narcotráfico en Perú han amasado unos US$40.000 millones, los cuales están "escondidos" en bienes inmuebles sin fundamento financiero legal.

Perú y Colombia son los principales productores de hoja de coca y cocaína en el mundo, pero la droga producida por las mafias en territorio peruano se dirige en 70% a Europa, según las autoridades locales.

Además, el gobernante afirmó que estos grupos peruanos están vinculados, a su vez, a organizaciones internacionales, entre las que citó a los carteles de México, y que son capaces de cualquier cosa pues "es un poder que atemoriza porque son capaces de victimar a quien los sanciona y persigue".

El presidente peruano agregó que toda esa "masa enorme de dinero (...) tiende a unificarse como una banca paralela en torno a grandes proveedores y facilitadores del dinero para comenzar el ciclo infernal del narcotráfico".

En ese sentido, el presidente defendió que es necesario luchar contra la acumulación de ese dinero para "quitarle las armas al narcotraficante", a través del plan nacional que involucra también al Poder Judicial, la Fiscalía y la Superintendencia Nacional de Banca y Seguros (SBS).

"El que trabajemos juntos nos dará más decisión y más coraje" porque "sería injusto que le pidamos a una sola persona que levante sola esa bandera" por el riesgo para su propia vida, dijo García.

El plan busca reforzar el trabajo de investigación iniciado por la policía nacional en torno a los grupos sospechosos de lavado de activos en Perú, tras la promulgación de la ley de lavado de activos y financiamiento del terrorismo.

El Gobierno peruano creó en 2003 la Unidad de Inteligencia Financiera, que ha centrado 80% de sus actuaciones en movimientos sospechosos de tener vinculación con el narcotráfico.

En lo que lleva de vida, la UIF ha investigado el movimiento de US$2.768 millones que, según las fuentes, habría que multiplicar por 20 para tener una idea estimada del volumen total de dinero que mueve el narcotráfico, toda vez que se da por hecho que en Perú sólo el 5 por cien de operaciones de este tipo son finalmente detectadas por la policía.