Lima. Perú decidió este jueves en la noche levantar el estado de emergencia en la región norteña de Cajamarca que impuso para frenar las protestas contra un millonario proyecto minero de la estadounidense Newmont, informó la oficina del primer ministro.

El gobierno peruano también dijo que reabriría este lunes las negociaciones con los opositores a la mina y que descongelará las cuentas bancarias del gobierno regional de Cajamarca, una señal de que podría haber una solución al estancamiento de un mes.

Un diálogo para resolver el problema podría reivindicar la estrategia adoptada por el primer ministro Oscar Valdés, quien congeló los activos de los líderes regionales en Cajamarca, detuvo a manifestantes de alto perfil e impuso un estado de emergencia.

Valdés, un ex oficial militar, impulsó la estrategia mientras era ministro del interior.

El fue promovido en una reorganización del gabinete anunciada el fin de semana por el presidente Ollanta Humala, que según dijeron los críticos conduciría a la represión de las protestas y una menor disposición a usar el diálogo para resolver cientos de disputas ambientales.

El martes, el presidente regional de Cajamarca, Gregorio Santos, escribió a Valdés invitándolo a sostener discusiones. El también llamó a Valdés a descongelar los activos del gobierno local y a poner fin al estado de emergencia.

En Cajamarca, los vecinos rechazan el plan para desarrollar Minas Conga debido a que Newmont planea trasvasar el agua de cuatro lagunas a tres reservorios. Dos de las lagunas serán utilizadas para depositar desechos o relaves.

Los opositores temen que el plan afecte las fuentes y filtraciones naturales de agua en la zona.

Perú, que es el segundo mayor productor mundial de cobre y plata y el sexto de oro, tiene en la minería uno de los motores de su economía y sus exportaciones representan el 60% de los envíos totales.