Lima, Andina. Un llamado al gobierno peruano y a los dirigentes aimaras de Puno formuló este miércoles el relator especial de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas, James Anaya, para garantizar una solución pacífica a los conflictos sociales en esa región sureña.

“Llamo al gobierno peruano y a los dirigentes indígenas que participaron en las protestas de Puno a mantener el diálogo de buena fe para solucionar el estado de conflictividad generado por la actividad minera y petrolera en la región”, manifestó.

Lamentó que debido a ese enfrentamiento hayan perdido la vida 5 personas y más de 30 resultaran heridas, en jornadas de protesta que se caracterizaron por la violencia contra edificios públicos y privados, el bloqueo de vías, y la paralización de actividades.

Desde Ginebra, exhortó a concertar medidas, tales como los mecanismos de consulta con los pueblos indígenas, que se puedan adoptar en el contexto de esas actividades extractivas, además de atender los problemas relacionados con los efectos nocivos generados por la actividad minera en la región.

Para el relator especial, es necesario que todas las partes respeten al derecho a la vida y otros derechos humanos para asegurar que las protestas legítimas de los pueblos indígenas, así como la respuesta de la fuerza pública, no generen situaciones riesgosas a la vida e integridad personal de los manifestantes y de otros ciudadanos.

“Invito al gobierno de Perú a tomar las medidas necesarias para esclarecer los hechos ocurridos el pasado 24 de junio en Juliaca (…) Y a que proceda con diligencia a investigar, procesar y sancionar a las personas responsables de las muertes de las cinco personas”, dijo.