El ex mandatario Alejandro Toledo cayó en la intención de voto por la presidencia de Perú, lo que elevó la incertidumbre para las elecciones de abril con hasta cinco candidatos peleando la posibilidad de definir la reñida contienda en un balotaje, reveló un sondeo este miércoles.

Toledo, quien hasta hace poco lideraba ampliamente casi todas las encuestas, bajó en las preferencias en casi ocho puntos porcentuales al 20,5%, prácticamente empatando con la legisladora Keiko Fujimori que subió 1,2 puntos porcentuales al 20%, según el sondeo de la Compañía Peruana de Investigación y Mercados (CPI).

La caída de las intenciones de voto hacia el ex presidente y el ascenso de sus principales contrincantes afirman otra vez que el factor sorpresa estará latente en los comicios, en un país donde hasta una cuarta parte de los electores cambia sus preferencias a última hora.

La encuesta "configura un panorama completamente diferente del que se ha venido manejando (...) es un tercer reacomodo dentro de todo el proceso y todavía me temo que se va a dar un reacomodo más, de aquí al día de la elección", dijo el director de la encuestadora CPI, Manuel Saavedra, a la radio RPP.

El bajón de Toledo se produjo porque el ex mandatario actuó con soberbia por el favoritismo que presentaba y porque se enfrascó en duras acusaciones con sus rivales, opinó.

"Hay un hartazgo del electorado de una campaña mediática orientada hacia los ataques a tratar de dejar de lado la discusión programática para ir hacia los ataques", afirmó.

En la puerta del horno. Según los sondeos, ninguno de los aspirantes para gobernar Perú -cuya economía crece a una de las tasas más altas del mundo- obtendrá más de 50% de los votos para ganar la presidencia el 10 de abril, por lo que la elección se definirá en un balotaje ya previsto para el 5 de junio.

"Son las fotos del momento, yo respeto las encuestas y estamos haciendo los ajustes necesarios", dijo Toledo, de 64 años, al comentar las recientes encuestas electorales.

El ex presidente, apodado el "Cholo" por sus marcados rasgos andinos, busca en su campaña reflejar la imagen de éxito de un hombre pobre que llegó a universidades estadounidenses para triunfar, como afirma es la historia de su vida.

En su primer gobierno de 2001 al 2006, Toledo inició el boom económico de Perú, pero escándalos en su vida personal y denuncias de corrupción golpearon su popularidad hasta caer a menos de 10% en gran parte de su mandato.