Lima/Arequipa. La elección presidencial del domingo sería la más reñida en la historia de Perú, ya que ningún candidato tiene la opción de ganar en una primera votación y hasta tres están peleando por ir a un balotaje con el favorito, al cierre de las campañas este jueves.

El nacionalista Ollanta Humala, un militar retirado que ha moderado su discurso radical de izquierda, lidera las intenciones de voto, pero analistas dicen con cautela que no está escrita la última palabra, especialmente en un país donde los votantes pueden cambiar su decisión a última hora.

Humala, de 48 años, despuntó en los últimos días en las encuestas a entre el 28% y 29% en las intenciones de voto, pero lejos de obtener más del 50% para evitar un balotaje el 5 de junio.

Sus posibles rivales, considerados amigos del libre mercado, son la legisladora Keiko Fujimori que tiene un 21,5% y el ex ministro de Economía Pedro Pablo Kuczynski con entre 18,4% y 19,3%, según dos últimas encuestas obtenidas este jueves por fuentes de Reuters.

Asimismo, en los sondeos de Ipsos Apoyo y la Compañía de Estudios de Mercados (CPI), el ex presidente Alejandro Toledo se ubicó entre 18,2% y 15%.

El escenario para una segunda vuelta es tan incierto que analistas manejan muchas opciones y prefieren esperar a la votación del domingo para evaluar una segunda etapa. Hasta ahora, según los sondeos, Humala tendría dificultades para ganar a cualquiera de sus eventuales oponentes.

El militar retirado ha prometido acabar con la frustración de muchos en Perú, cuya economía crece a una de las tasas más rápidas del mundo pero donde la pobreza golpea a 10 millones de los 29 millones de habitantes del país.

Para esta elección, Humala se ha desmarcado de su mentor político, el presidente venezolano, Hugo Chávez, uno de los mayores líderes de la izquierda en Latinoamérica.

Su apoyo en las elecciones del 2006 le costó, según analistas, su derrota frente al presidente Alan García.

Ahora Humala ha adoptado el estilo moderado de izquierda del ex mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien fue el presidente más popular de la región; y hasta se ha rodeado de asesores brasileños para su campaña electoral.

Toledo llama a "defender" la democracia. Poco después de conocerse las encuestas, Toledo, que a inicios de año lideraba los sondeos, invocó a los candidatos Kuczynski y el ex alcalde Lima Luis Castañeda -que ha caído fuerte en las preferencias- a una reunión para "defender" a la democracia para frenar las opciones de Humala y Fujimori.

Tras el pedido, Kuczynski dijo que está de acuerdo con la unión de los partidos, pero después del domingo, "en la segunda vuelta, no tres días antes. Eso es un truco".

Desde hace varios días Toledo, Kuczynski y Castañeda han hablado de la posibilidad de la renuncia de alguno de ellos al proceso para enfrentar juntos a Humala.

El candidato nacionalista cerraba su campaña presidencial en la sureña ciudad de Arequipa, donde una protesta contra un proyecto minero de US$1.000 millones  dejó al menos dos muertos y medio centenar de heridos.

"Nuestro mensaje es de unidad y de paz, los peruanos y las peruanas debemos de ir a votar sin miedo", afirmó Humala.

Más temprano, el ex mandatario dijo que se siente confiado en el resultado del domingo y criticó a Keiko Fujimori, que amenaza su posibilidad de pasar a una segunda vuelta.

Hay que "preservar los valores democráticos, no estamos para experimentos, pero tampoco queremos regresar al pasado de los 90 con la corrupción, con la delincuencia, con la violación de derechos humanos", dijo Toledo.

Fujimori, Toledo y Kuczynski cerraban sus campañas presidenciales en Lima y Humala en el interior del país.

Keiko Fujimori cerró su campaña alabando a su padre, preso por abusos a los derechos humanos y querido por algunos por derrotar a la guerrilla y estabilizar la economía del país.

"Que se escuche hasta la DINOES (prisión donde está su padre), el aplauso para el Chino", gritó Keiko en un mitin.

Táctica. En sus últimos discursos en mítines, Humala ha prometido más impuestos a las ganancias de las empresas mineras en medio del boom del precio de algunos metales, revisar los contratos de energía para priorizar el mercado interno de gas y hasta crear una "aerolínea de bandera" con capitales del Estado.

Pero en otras presentaciones, el comandante del Ejército en retiro ha afirmado que respetará la inversión privada y que no modificará ningún contrato de forma unilateral.

Su táctica ha bajado el temor de algunos inversionistas en Perú, como del vital sector minero.

Roque Benavides, presidente ejecutivo de Buenaventura, el mayor productor de metales preciosos de Perú, dijo que la propuesta de Humala para subir los impuestos podría perjudicar la competitividad, pero afirmó que no le temen.

Quien resulte presidente "tendrá que moverse dentro de los cánones democráticos, dentro de los cánones de economía de mercado y creo que el riesgo es limitado", subrayó.

Desde que Humala ascendió en las encuestas, los mercados financieros locales como la bolsa de Lima y la moneda local se debilitaron, aunque esta semana recuperó un poco de terreno en medio de la cautela de los inversores.