Lima. El presidente de la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales (ANGR), Alonso Navarro, respaldó este miércoles el anuncio presidencial de efectuar visitas inopinadas a las diversas regiones del país porque permitirán supervisar las acciones orientadas a garantizar la seguridad ciudadana.

Como se recuerda, el Jefe de Estado, Ollanta Humala, precisó que realizará viajes al interior del país, con la intención de fortalecer la lucha contra la delincuencia.

“Le damos el respaldo al Presidente. Él, como cabeza de todas las acciones para la seguridad ciudadana en el país, es bienvenido a nuestras regiones para que pueda ver el funcionamiento no solo de los gobiernos regionales, sino de las propias instituciones del Estado, como la Policía”, dijo.

Navarro señaló que estas visitas inopinadas permitirán supervisar, por ejemplo, las acciones que viene realizando la Policía Nacional del Perú (PNP), organismo del Estado encargado de brindar seguridad a la población.

En ese sentido, instó a la PNP para que coordine con los comités provinciales y regionales de seguridad ciudadana para que las actividades de lucha contra la delincuencia “sean mucho más fructíferas”.

“Y de esta manera, con esta coordinación, podamos lograr el objetivo de volver nuestras ciudades seguras y totalmente habitables para nuestros hijos, padres y abuelos”, manifestó el titular de la ANGR, en entrevista con la Agencia Andina.

En otro momento, precisó que los municipios y gobiernos regionales realizan esfuerzos para comprar nuevos vehículos, equipamientos para la Policía e incluso, en algunas zonas del país, se trabaja mucho con las juntas vecinales.

“Los gobiernos regionales también contribuyen en estos aspectos y, por lo tanto, seguir con este trabajo ahora con mayor énfasis, debido al incremento de delincuencia no solo en Áncash, sino en bastantes lugares del Perú. Se puede apreciar una situación bastante preocupante”, refirió.

Asimismo, Navarro explicó que no se trata de trabajar solo con la Policía, sino también ver el tema de la reforma de los aspectos procesales o penales, como la reincidencia o aquellos casos en los que el monto de lo robado no constituye delito.

“Hay que tomar acciones en ese sentido, como también hay que tomarlas respecto al ámbito penitenciario, pues las cárceles en el Perú deberían tener propósito de ser rehabilitadoras, pero estas son escuelas de criminalidad y desde ahí se chantajea a la gente”, subrayó.