Lima. Las elecciones municipales y regionales de este domingo en Perú podrían cambiar el mapa político del país a seis meses de los comicios presidenciales, ante el esperado avance de una izquierda moderada y líderes independientes.

Según sondeos, por primera vez en casi tres décadas un candidato de centroizquierda ganaría la alcaldía de la capital de Perú, que alberga casi un tercio de los votantes del país y que ha preocupado a los inversionistas en el país andino cuya economía crece a una de las mayores tasas del mundo.

Al mercado le asusta el triunfo de Susana Villarán en la capital de Perú, pues teme que con ello resurja un candidato presidencial de izquierda que ponga en jaque los miles de millones de dólares en inversión foránea en el país con ricos recursos minerales.

Villarán, que afirma representa a una izquierda moderna y no se opone a la inversión privada, es la favorita para ganar la alcaldía de Lima frente a la conservadora Lourdes Flores.

La eventual victoria de la izquierda en Lima y de la mayoría de líderes independientes en las 25 regiones de Perú será una dura derrota contra los partidos tradicionales y un jalón de orejas al gobierno del presidente Alan García, a quien le restan ocho meses para culminar su mandato de cinco años.

El presidente peruano, cuya gestión es desaprobada por 60% de los peruanos, encara frecuentes protestas en el interior en demanda de mayor inversión y beneficios del vigoroso crecimiento económico del país sudamericano.

Villarán, de 61 años, emergió en Lima con fuerza en las últimas semanas y aglutina 36,9% de votos en un simulacro de votación realizado por la firma Ipsos Apoyo.

Flores, de 50 años y quien comulga con la política de libre mercado y asegura que trabaja para continuar con el vigoroso crecimiento económico de Perú, tiene 27,8% de las preferencias, tras liderar durante varios meses los sondeos.

Perú tiene 29 millones de habitantes y su población suma unos 19,7 millones de ciudadanos mayores de 18 años.

Antesala presidencial. La súbita alza mostrada por Villarán ha inquietado al mercado local por la volatilidad del elector peruano, que mayormente cambia o decide a última hora por quién votar.

El banco Barclays Capital dijo la semana pasada que el cambio significativo en la intención de voto a favor de una candidata de izquierda para Lima podría "complicar el panorama, si las encuestas nacionales reflejan un apoyo mayor al esperado hacia el líder nacionalista Ollanta Humala".

El militar retirado asustó al mercado cuando definió un balotaje frente al presidente García en 2006, período cuando recibió el apoyo del presidente venezolano, Hugo Chávez.

Humala figura actualmente cuarto en las encuestas detrás de la hija del ex presidente Alberto Fujimori, la legisladora conservadora Keiko Fujimori; el pragmático actual alcalde de Lima, Luis Castañeda; y el ex mandatario Alejandro Toledo.

Los tres aspirantes al sillón presidencial arriba en los sondeos son considerados como amigos del libre mercado.

El partido de García aún no tiene candidato presidencial y en los sondeos la opción el APRA figura con baja popularidad.

La candidata Villarán ha intentado aplacar los temores ante un posible triunfo suyo distanciándose de Humala y asegurando que representa una izquierda que nada tiene que ver con el "militarismo autoritario" del presidente Chávez.

"Promovemos la inversión privada nacional e internacional, que se haga con responsabilidad social y ambiental (...); estado, mercado y sociedad, esa es nuestra ideología central, así que los mercados no estén nerviosos", afirmó.

Y si bien sus contendores la han vinculado con un sector radical que trae a la memoria la guerra interna que asoló al país durante el apogeo de la guerrilla de Sendero Luminoso, algunos como el vendedor Daniel Lavalle, de 35 años, consideran que eso es parte de un "juego sucio".

"Es parte de la política, siempre ha habido juegos sucios, pero no creo en eso, por lo que yo veo me parece que eso contra la señora Susana (Villarán) está fuera de foco", dijo Lavalle.

La candidata Flores afirma que un triunfo de la izquierda envía un mensaje negativo que frenaría el robusto crecimiento económico de Perú y beneficiaría al nacionalista Humala.

"(Humala) se sentirá ganador y el país sabrá que él ha tenido una fuerza en Lima importante", dijo Flores, quien ya postuló dos veces sin éxito a la presidencia peruana.

Perú, un importante proveedor mundial de materias primas, crecería este año 8% según proyecciones oficiales, una de las tasas de expansión más altas del mundo.