Los dos ciudadanos peruanos plagiados por el Ejército de Liberación Nacional de Colombia (ELN), el pasado 18 de enero, retornaron en vuelo comercial la noche de este sábado al Perú, en favorables condiciones físicas.

Los geólogos José Mamani y Javier Ochoa fueron liberados en la víspera (viernes), junto a tres colombianos, tras negociaciones emprendidas por la Cruz Roja Internacional (CRI).

El cónsul peruano en Bogotá, Renzo Villa, que los acompañó hasta Lima, en breves declaraciones, anotó que los peruanos, los colombianos y un canadiense, aún cautivo por el ELN, trabajaban para una empresa minera en un poblado del departamento de Bolívar.

A lo largo de los 28 días en que estuvieron retenidos por la columna guerrillera se alimentaron de arroz y atún, así como de productos de la selva colombiana, y eran movilizados en forma permanente; sus captores eran jóvenes, varios de ellos adolescentes.

Mamani y Ochoa fueron recibidos en el aeropuerto internacional Lima-Callao por el director general de la Policía Nacional del Perú (PNP), general Raúl Salazar, bajo estrictas medidas de seguridad y conducidos a un lugar aun desconocido, para realizarse exámenes médicos y brindarles asistencia psicológica, además de reencontrarse con su familiares cercanos.

En la víspera (viernes), al conocerse de la liberación, el mandatario peruano, Ollanta Humala, y la cancillería agradecieron las gestiones del presidente de Colombia, Juan Santos, y de la CRI.