En el teatro Artigas de Trinidad, el sector Vamos Uruguay del Partido Colorado se convocó ayer sábado en asamblea para verse las caras nuevamente tras la baja votación en la primera vuelta electoral del domingo 26 de octubre. En un ambiente de escaso fervor, los militantes colorados apelaron a la fibra y a la historia para arropar y confirmar a Pedro Bordaberry como líder del sector.

Dieron su apoyo al candidato para el futuro, remarcaron la idea de que el Partido Colorado no fue derrotado y aseguraron el voto a Luis Lacalle Pou en el balotaje del próximo 30 de noviembre.

Bordaberry arribó al teatro de la capital de Flores en medio de los abrazos de sus seguidores y colaboradores, momento en el cual aprovechó para agradecer el trabajo realizado.

El candidato, que volvió a dar gracias al final de la asamblea, escuchó con atención las palabras de los militantes, con gesto serio, sonriendo en algunas ocasiones y tomando notas.

Al ingresar al recinto fue ovacionado por una centena de partidarios al grito de “Pedro, Pedro...”. El líder colorado aprobó la deferencia con un tímido saludo. No era momento para celebrar.

En el inicio de la asamblea, el secretario general del Partido Colorado, Max Sapolinsky, reconoció que tenían mejores expectativas de votación el último domingo de octubre y dijo que ahora es tiempo de “retemplar el ánimo” y “encarar el futuro”.

Habló de las renuncias que sufrió el partido luego de los resultados electorales y del golpe que eso también significó para la conformación política. “Si no se puede acompañar, es mejor callarse”, afirmó.

Sapolinsky dijo que deberán implementar un “análisis profundo y estudiar las causas de no haber llegado a la ciudadanía” como pretendían.

En relación con el balotaje del domingo 30, en el que se medirán el favorito Tabaré Vázquez y Luis Lacalle Pou, Sapolinsky no dudó en expresar su apoyo al candidato del Partido Nacional. “Es necesario saber cuál es el camino correcto en la actual coyuntura. Si hay necesidad de cambio, apoyo a aquel que lo pregona.

Apoyo a Lacalle Pou, quien me asegura cambios y el respeto por el estado de derecho”, argumentó el dirigente colorado.
El secretario general dio luego la palabra a los asambleístas.

Predominó el apoyo a Bordaberry, entre arengas y vítores al Partido Colorado. Un representante del departamento de Artigas, que habló de las dificultades para colocar una bandera del partido en alguna de las casas de Bella Unión, manifestó la idea de la fórmula colorada de darle el voto a Lacalle Pou, “por ese choque de modelos”.

Un representante de San José llamó a reafirmar “el liderazgo de Pedro” y coincidió con la postura del secretario general.

Otro, que dijo llevar 30 años de militancia entre los colorados, aseveró que el partido existe en la actualidad gracias a Vamos Uruguay, que lo puso nuevamente “en la lucha”. También pidió comprender “lo que sucede alrededor”, no pelearse entre correligionarios y esperar un tiempo para realizar una profunda autocrítica.

Una representante del departamento de Rocha, antigua aliada del expresidente Julio María Sanguinetti, aseguró el apoyo a Bordaberry, que la “enamoró” desde el punto de vista político. Afirmó que es un “gran líder que nos va a honrar en el futuro”.

A su vez, pidió levantar la mirada y mirar hacia adelante: “Nos derrotaron en las urnas, pero no en los principios y mucho menos en la fe”.

Un militante del Cerrito de la Victoria de Montevideo felicitó a la fórmula que Bordaberry conformó con el intendente de Salto, Germán Coutinho, y resaltó que no fueron “derrotados”.

También criticó a “las ratas que abandonaron el barco” durante el último tiempo. Entre ellas, el asambleísta nombró a Glenda Rondán, que se integró al Frente Amplio.

Los halagos a Bordaberry y su liderazgo en Vamos Uruguay se sucedieron en los siguientes oradores.

Otro artiguense indicó que “no existe la marcha atrás en el compromiso inquebrantable con Pedro”. “Vamos arriba que acá no ha pasado nada”, añadió.

Un seguidor de Flores dijo que “Pedro nunca va a estar solo”, aunque reconoció que las cosas “no salieron como debían”; un militante de Río Negro reafirmó la idea de votar a Lacalle Pou a fin de mes, por una cuestión “de estilos”.

A cada intervención, acompañada siempre por fuertes aplausos, se finalizaba con un “viva el Partido Colorado”.

La gran mayoría apeló al sentimiento, a los principios y valores de un partido que descendió su votación en las últimas elecciones.