Calcuta. El gobierno de India afirmó que no daría marcha atrás en un reciente aumento de los precios de combustibles, un día antes de una huelga nacional convocada en protesta por el principal partido de la oposición.

La alta inflación, que será exacerbada por el aumento del precio del combustible, provocó que el banco central de India elevara el viernes la tasa de interés en 25 puntos básicos, cerca de un mes antes de una programada revisión política.

"No hay duda que no se producirá retroceso del aumento del precio de combustibles", dijo a periodistas este domingo el ministro de Finanzas indio, Pranab Mukherjee, en los márgenes de una conferencia en Calcuta.

India liberó los precios de la gasolina subsidiados por el Estado a fines del mes pasado y elevó los valores de otros combustibles, como medida presión para reducir un déficit de presupuesto que supera preocupaciones por el impacto político.

El incremento de los precios de combustible agregará cerca de un punto porcentual a la inflación del índice de precios mayorista (WPI), que tocó 10,16% en mayo, según el gobierno.

Mukherjee dijo que acogía la medida del Banco de la Reserva de India (RBI por su sigla en inglés) de elevar tasas.

"Hasta ahora en lo que respecta a la subida de la tasa de interés, 25 puntos básicos es adecuado y bienvenido. Espero que se integre en la nueva declaración de política que será hecha por el RBI en la parte final del mes, el 27 de julio", dijo.

Los tiempos del aumento de tasa antes de la programada revisión trimestral llegó como sorpresa, y otro incremento de 25 puntos básicos es ampliamente esperado el 27 de julio.

Aunque el gobierno indio es renuente a aplicar los frenos al crecimiento, que está en camino de alcanzar 8,5% en el año fiscal que finaliza en marzo, el RBI indicó en una declaración que acompañaba su suba de tasa, que había pospuesto elevar las tasas antes sólo debido a la estrecha liquidez del sistema financiero.

Un vicedirector del RBI, hablando a periodistas en el mismo evento el domingo, dijo que el banco central y el Ministerio de Finanzas no siempre estaban de acuerdo sobre el mejor curso de acción en el corto plazo.