Moscú. El presidente ruso, Vladimir Putin, aún espera sacar de una profunda crisis las relaciones entre Moscú y Washington, pero nadie se pondrá de luto si esta ambición no es correspondida por Estados Unidos, dijo el Kremlin este lunes.

Moscú se está preparando para una serie de nuevas sanciones estadounidenses a pesar de que Putin se reunió en julio en Helsinki con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un encuentro que ambas partes calificaron como bueno.

Sin embargo, el inicial triunfalismo ruso tras la cumbre dio un giro por la molestia de algunos congresistas estadounidenses ante el trato deferente de Trump al mandatario ruso.

El Departamento de Estado estadounidense ha dicho que impondrá nuevas sanciones a Rusia a fines de este mes, mientras que senadores republicanos y demócratas han solicitado que se amplíen los obstáculos contra el país.

Moscú también se está preparando para las posibles medidas estadounidenses destinadas a frustrar su proyecto para construir el gasoducto Nord Stream 2.

El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo a periodistas en una conferencia telefónica que las nuevas sanciones estadounidenses eran hostiles, ilegales y dañarían el comercio mundial, añadiendo que cualquier respuesta rusa será dictada por los intereses rusos.

"El presidente ruso espera lo mejor y, a pesar de todo, quiere sacar nuestras relaciones bilaterales de la profunda crisis en la que se encuentran. Él (Putin) todavía tiene ese deseo. Pero al mismo tiempo, nadie planea estar de luto si nuestro enfoque no es correspondido por Washington".