Kabul. El retiro de los soldados estadounidenses de Afganistán a partir de julio de 2011 comenzará con un "achicamiento" de las fuerzas y no con una operación a gran escala, dijo este martes el comandante de Estados Unidos y la OTAN, David Petraeus.

Los críticos dicen que la estrategia del presidente Barack Obama de empezar a retirar las tropas tuvo un efecto adverso debido a que envió el mensaje a los talibanes de que Estados Unidos estaba reduciendo su presencia justo cuando las fuerzas extranjeras estaban sufriendo niveles récord de bajas.

También alarmó a los líderes afganos. La semana pasada, un portavoz del presidente afgano, Hamid Karzai, dijo que la amenaza talibán no había sido eliminada y que cualquier plazo para el retiro podía "vigorizar" a los insurgentes islámicos.

Desde entonces, los comandantes estadounidenses han intentado aplacar el temor, diciendo que la fecha programada no significaba un retiro total.

Sin embargo, el plazo será cuidadosamente analizado en diciembre, cuando la Casa Blanca revise la estrategia en la guerra, uno de los pedidos de Obama el año pasado cuando anunció el plan para julio del 2011 y el envío adicional de 30.000 soldados.

Petraeus dijo que este contingente se completará en "los próximos días", con lo que el número total de tropas bajo el paraguas de la Fuerza Internacional de Asistencia en Seguridad de la OTAN (ISAF por su sigla en inglés) llegará a casi 150.000.

El comandante dijo que recientemente se habían delineado las guías para la transición y repitió que el ritmo de la retirada "dependerá de las condiciones" en el terreno, sobre todo de la preparación de las fuerzas afganas.

"Estas guías reconocen que es un proceso, no un evento; en otras palabras, representará un achicamiento de las fuerzas de la ISAF, no una entrega en sí misma", indicó Petraeus a Reuters y a otras dos agencias de noticias en Kabul.

"En algunos casos (...) las fuerzas que ya no se necesiten volverán a sus casas; en otros casos, podrían ser reinvertidas en un área contigua, digamos dentro de la misma provincia para lidiar con cuestiones de seguridad en distritos vecinos", explicó.

Petraeus repitió comentarios pronunciados en la televisión británica y estadounidense la semana pasada de que había ciertas áreas de progreso, a pesar de la creciente violencia en todo Afganistán.

"No hay duda de que los talibanes se están defendiendo, pero las bajas entre el liderazgo talibán han sido muy duras", dijo el militar sobre recientes campañas en el sur, este y norte del país.

Las muertes de militares alcanzaron niveles récord en 2010, con al menos 475 fallecidos en lo que va del año en comparación con 521 en todo el 2009. La ISAF dijo que cinco soldados estadounidenses murieron el martes, además de otro que murió el lunes, de quien aún se desconoce la nacionalidad.

Al menos 20 miembros del servicio de la OTAN murieron desde el sábado.