Los presidentes de El Salvador, Guatemala y Honduras se reúnen este 25 de julio con Barack Obama para discutir sobre la actual crisis de inmigración infantil a EE.UU. Según agencias internacionales de noticias, a su llegada a Washington este jueves, los mandatarios centroamericanos exigieron del gobierno estadounidense apoyo económico a largo plazo, a fin de poder controlar la migración ilegal. Se calcula que desde fines de 2013, casi 60.0000 menores de edad, indocumentados y no acompañados, han llegado hasta la frotera entre México y EE.UU., provenientes de Centroamérica.

Durante un encuentro con congresistas estadounidenses, el presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, explicó que “Estados Unidos está invirtiendo casi 20.000 millones de dólares en la frontera, en todo lo que significa la seguridad, patrulla fronteriza”. Si solo un 10% de ese monto se destinara a apoyar a los países de Centroamérica, el flujo de migración se podría disminuir, añadió Pérez Molina.

Los tres presidentes centroamericanos también acudieron a la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA), donde coincidieron en señalar la “corresponsabilidad” de los países emisores, receptores y de tránsito a la hora de abordar la crisis migratoria.

El mandatario guatemalteco afirmó que la Iniciativa Centroamericana para la Seguridad Regional (CARSI) no ha funcionado. Por eso solicitó a los Estados Unidos la creación de un Plan Centroamérica, similar al Plan Colombia y al Plan Mérida para México, creados con el fin de estimular la economía y combatir el crimen en esas regiones.

El presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, consideró que los países afectados deben lograr “un enfoque integral que conjugue la migración, el desarrollo y los derechos humanos”. Y el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, destacó que “la crisis que enfrentamos nos demuestra que la seguridad de Centroamérica y Estados Unidos está íntimamente ligada”. Hernández añadió que confía que a través del encuentro con Barack Obama, Washington comprenda “que una Centroamérica violenta a raíz de las drogas, permeada por el narcotráfico y en pobreza representa un alto costo no solo para Centroamerica sino para Estados Unidos".

Según el mandatario guatemalteco, hay “buena disposición” y “buena voluntad” por parte estadounidense. Fuentes de la Casa Blanca, sin embargo, atenuaron las expectativas de la reunión con el presidente Obama: no está previsto que en esta visita se anuncien ayudas concretas de EE.UU. para Centroamérica.