Como un error catalogó el presidente de Chile, Sebastián Piñera, la posibilidad de estatizar la educación del país, en momentos en que su popularidad ha llegado a mínimos históricos y cientos de miles de jóvenes salen a las calles de las principales ciudades para protestar por la desigualdad y el lucro en la educación chilena.

Piñera desarrolló su negativa a dar más injerencia al Estado en la educación la noche de este martes, a través de una cadena nacional de radio y televisión, anuncio en el que dio importantes medidas en materia de educación.

Uno de los anuncios fue la posibilidad de que las universidades que sacan beneficios, es decir, lucran con la educación -situación ilegal en Chile, pero que se produce a través de artimañas administrativas-, podrían pagar un impuesto a las utilidades.

"A pesar de lo mucho que hemos avanzado, incluyendo los gobiernos anteriores, Chile sigue en deuda con la educación de nuestros niños y jóvenes. Tenemos tres grandes desafíos pendientes: mejorar el acceso, la calidad y el financiamiento de la educación. Estos desafíos están en el corazón de nuestro gobierno y de nuestra sociedad", afirmó Piñera el comienzo de su esperado discurso, en el mismo día que un sondeo nacional (CERC), le dio sólo 35% de aprobación.

"En las últimas semanas hemos visto marchar y manifestarse a muchos escolares y universitarios por una mejor educación. Los hemos escuchado con mucha atención. Y tienen razón. El gobierno de Chile y este presidente comparten en un 100% este objetivo. Pero junto a sus derechos, los estudiantes también tienen deberes: asistir a clases, estudiar, y cuando se manifiesten, hacerlo en forma pacífica, sin violencia ni vandalismo, y respetando los derechos de los demás", destacó el primer mandatario.

GANE. El presidente chileno utilizó un acróstico 'vendedor' para anunciar su máximo anuncio, el Gran Acuerdo Nacional por la Educación: el Acuerdo GANE, cuyos principales objetivos son mejorar la calidad, acceso y financiamiento de la educación superior.

Para lograr este objetivos se creará un Fondo para la Educación (FE), por un monto de US$4 mil millones de dólares, "que represente un verdadero pulmón para la educación, complemente los recursos del presupuesto fiscal y se constituya con recursos del Tesoro Público, del Fondo de Estabilización Económico y Social, de los excedentes del cobre y otros que se convengan en el contexto del Gran Acuerdo Nacional por la Educación".

En segundo lugar, el gobierno va a aumentar de 70 a 120 mil las becas para la educación técnico-profesional; garantizar al 40% de alumnos más vulnerables, y con mérito académico, una beca para acceder a la institución de educación superior acreditada que ellos elijan; reducir la tasa de interés del Crédito con Aval del Estado, a cifras cercanas al 4% en un año normal, permitiendo así, a través de mejoras y subsidios del Estado, una rebaja significativa del monto de las cuotas de pago, y una suspensión de éstas en casos de desempleo.

Adicionalmente, el gobierno convocará a un grupo de trabajo para proponer un nuevo sistema que reemplace al actual Crédito con Aval del Estado, por uno más justo y eficaz, así como rediseñar el Fondo de Crédito Solidario, para potenciar su recuperación y destinar esos recursos a nuevas becas, y reprogramar a los 110 mil deudores morosos.

Lucro. Uno de las principales exigencias de los estudiantes chilenos que se manifiestan en contra del manejo del gobierno de Sebastián Piñera es el lucro que realizan subrepticiamente algunas universidades en Chile, un lucro que es ilegal, pero que se realiza a través de resquicios administrativos.

A pesar de que Piñera afirmó que debe comprobarse que hay lucro, al deslizar la posibilidad de cobrarles a estas instituciones el pago de un impuesto por sus utilidades, ya reconoce ímplicitamente que se produce esta deformidad en el sistema chileno.

"Aseguraremos la transparencias total del sistema y abriremos un debate amplio, para analizar la posibilidad de distinguir entre estas últimas, las sin y las con fines de lucro. De acordarse la existencia de estas últimas, ellas deberán pagar impuestos por sus utilidades, los que destinaremos íntegramente al financiamiento de becas y préstamos para los alumnos más vulnerables", finalizó Piñera.