Quito. Latinoamérica se debate en la dicotomía de ser una zona de paz y a la vez la región más violenta del mundo, situación esta última que se puede revertir con más políticas y educación, dijo este viernes en Quito la directora para el área del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Jessica Faieta.

Recordó una reciente publicación de su organización sobre desarrollo humano para la zona donde, afirmó, "desafortunadamente le pusimos el calificativo de la región más violenta del mundo a pesar de ser una región en paz".

Faieta, subsecretaria general de la ONU, aseguró en entrevista con Efe que un "gran (tema) pendiente de la región" siguen siendo los temas de violencia e inseguridad ciudadana, asuntos de "preocupación muy alta" para la población.

Añadió que, aunque hay países donde se han reducido los índices de violencia, hay otros que concentran "altísimos niveles de violencia, sobre todo de asesinatos" y enumeró entre los "particularmente preocupantes" a Honduras, Guatemala, El Salvador y México.

Por otro lado, la responsable del PNUD, de visita en Quito para reunirse con autoridades ecuatorianas, subrayó que hay casos como Chile, donde estadísticamente comparado con la región, los niveles de inseguridad son "relativamente bajos", aunque una encuesta señaló que la preocupación más grande de la población es el aumento en la inseguridad.

Opinó que entre los factores que alimentan la violencia en la región figuran la migración, una "increíble" tenencia de armas que presume es el legado de momentos donde hubo conflicto armado, sobre todo en Centroamérica, pero cree que también tiene que ver con un cada vez más fuerte crimen organizado.

Por ello comentó que no sólo la inseguridad en sí misma "es un problema" para la región sino la percepción de inseguridad que, entre otros, "limita" la vida, el comercio y obliga a una mayor inversión personal en temas de seguridad.

"Esta percepción es aún más preocupante que las mismas estadísticas, que son ya muy preocupantes", subrayó la ecuatoriana Faieta, para quien afrontar ese fenómeno es uno de los retos más importantes de la región.

Por ello, la directora regional del PNUD habla de una "dicotomía" en la zona, donde hay violencia, pero no países en conflicto como en el caso de Oriente Medio.

Maneja estadísticas que tilda de "realmente alarmantes" que muestran a países como El Salvador, Guatemala, Honduras, que pasaron "un proceso de guerra en los años 80" y donde ahora los niveles de pérdida de vida humana debido a violencia, asesinatos, "han sobrepasado los números y los niveles que tuvieron durante una época de guerra", comentó.

Otro dato "alarmante" para el PNUD es que la violencia afecta "desproporcionalmente" a los jóvenes como víctimas y como victimarios, la mayoría hombres, aunque también hay un "nivel muy alto" de feminicidios, indicó.

Por ello considera que "hay una generación de jóvenes que realmente no solamente están sacrificando su vida pero, además, una generación de jóvenes en riesgo".

Opinó que entre los factores que alimentan la violencia en la región figuran la migración, una "increíble" tenencia de armas que presume es el legado de momentos donde hubo conflicto armado, sobre todo en Centroamérica, pero cree que también tiene que ver con un cada vez más fuerte crimen organizado.

Asimismo, Faieta ve a la migración y a la desintegración familiar como elementos que abonan la violencia, situación que, no obstante, cree "reversible" con la inversión en prevención, educación, oportunidades de empleo y emprendimiento para los jóvenes, con acento en los que están en riesgo.

"Es una problemática compleja, porque no es una sola razón por la que existe la violencia y por lo tanto esto requiere también una complejidad de respuestas y políticas", sostuvo.