Santiago. Polémica se ha generado en Chile después de que un ex miembro del grupo extremista Frente Patriótico Manuel Rodríguez, Mauricio Hernández Norambuena, se refiriera desde su lugar de reclusión en Brasil al asesinato del senador de derecha, Jaime Guzmán, ocurrido en 1991, señalando que cuando se produjo el atentado la agrupación estaba infiltrada por organismos de seguridad del gobierno de la época encabezado por Patricio Aylwin.

Hernández Norambuena dijo que el "rodriguista" Enrique Villanueva Molina, alias "Comandante Eduardo" -quien estuvo en la reunión donde se planificó el asesinato-, era informante del gobierno y gozaba de su protección.

Frente a ello, el senador Pablo Longueira, perteneciente al partido de gobierno UDI, que Guzmán fundó, señaló que las palabras de Hernández Norambuena "siguen avalando nuestro planteamiento de que nunca hubo la menor intención de aclarar este asesinato".

El ex presidente chileno, Patricio Aylwin –el primero tras el regreso de la democracia en el país- desestimó que su administración supiera del plan para matar al senador.

Afirmó que "es absurdo y carente de todo fundamento que se diga que mi gobierno no tuvo voluntad política para esclarecer el crimen de Jaime Guzmán. Se hizo todo lo que se podía desde el punto de vista judicial con el pleno respaldo del gobierno. No es el gobierno el que investiga los crímenes que se cometieron", señaló Emol.

También descartó que el ministerio del Interior o el Consejo de Seguridad Pública (conocida en Chile como "La Oficina") estuviera al tanto de los planes. "No lo creo. Si esta oficina hubiera tenido más información me la hubiera comunicado a mí", enfatizó.

Por su parte, el ex ministro secretario general de Gobierno de la administración de Augusto Pinochet, Francisco Javier Cuadra, dijo en Radio Cooperativa que días antes del asesinato del senador, efectivos del Ejército le advirtieron que manejaban información sobre el riesgo de un atentado.

Explicó que "a mí me llamó el general (Jorge) Ballerino el Jueves Santo, por lo tanto, esos son algunos días antes del Lunes de Resurrección, que fue el día cuando fue asesinado el senador Guzmán", informó La Segunda.

"Lo que él me manifestó es que había información calificada, de valor comprobado, que había en operación un riesgo de atentado y los objetivos optativos serían los senadores Fernández, Diez, Jarpa y Guzmán y yo", relató.

Consultado sobre por qué guardo silencio tantos años sobre, consignó que "en realidad nunca había habido ocasión de hacerlo y ayer (miércoles) me preguntaron y dije lo que sabía".