¿Desplante o boicot? El presidente Porfirio Lobo Sosa declinó este jueves pronunciar su primer discurso en una asamblea general de la ONU. El discurso pronunciado el pasado lunes, fue en el marco de una Cumbre de Objetivos del Milenio, preliminar a la 65 asamblea de las Naciones Unidas.

Al trascender la información, de inmediato se rumoreó que la declinación del objetivo que lo movió a Nueva York, fue por presiones del eje chavista, que integran países como Brasil, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Paraguay, Argentina y Nicaragua.

Sin embargo, el gobierno de la República oficializó que se declinó para que Lobo Sosa pudiera atender reuniones bilaterales con presidentes de América y organismos multilaterales.

De ser cierta esta tesis, expertos entrevistados por El Heraldo aseguran que sería un desplante a la ONU y un acto de descortesía diplomática que no se acostumbra.

En el pleno de la ONU, Lobo Sosa iba a ser el cuarto orador, según la agenda proporcionada por Casa Presidencial antes de que el mandatario viajara a Estados Unidos.

El gobernante delegó al canciller, Mario Canahuati para que lo sustituyera, lo que sucederá este día cuando sea el turno de los ministros de Relaciones Exteriores para hablar frente a la asamblea.

Precisamente eso genera duda, porque los cancilleres solo hacen uso de la palabra en las asambleas del organismo mundial cuando sus gobernantes no pueden viajar a Nueva York o por motivos de fuerza mayor (enfermedad).

Al no disertar, "como estaba programado", según Presidencial, el mandatario se reunió ayer con sus homólogos de Chile Sebastián Piñera; de Kosovo, Fatmir Sejdiu, así como con el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno.

No hubo presión. La ministra de la Presidencia, María Guillén, negó que el mandatario haya desistido de comparecer en la sesión por amenazas de la Unasur.

"Él hizo su primera intervención en un espacio muy oportuno como fue al inicio de la del 65 período de sesiones de la asamblea general y luego, su segunda intervención es a discreción del Presidente si la realiza él o el Canciller", aseveró.

Miguel Ángel Bonilla, ministro de Comunicación, manifestó que "la visita del presidente Lobo a Nueva York ha sido exitosa",pese a la sorpresiva renuncia a subir al podio.

Funesto. El experto en relaciones intenacionales, Graco Pérez, consideró el desistimiento del Presidente como un "antecedente funesto para la diplomacia hondureña".

"Es un irrespeto a la asamblea de la ONU y a la comunidad internacional porque estaba en la agenda que iba a dar su discurso y eso trastoca la agenda".

Cualquiera que fuera la razón por la que el mandataio Lobo Sosa no discursó deja en mal predica al país, consideró Pérez. Si lo hizo por presiones de la Unasur, entonces " demuestra que actúa en base a intereses de otros países".

Lo más lamentable es que ese grupo de naciones adversa a Honduras.

Y si declinó comparecer por celebrar reuniones "se puede considerar como un desplante para la asamblea", opinó. "El Presidente debió de aprovechar la oportunidad de hablar ante el mundo sobre la situación por la que atraviesa el país, pero dejó ir la oportunidad", indicó.

Dijo que es la primera vez que un presidente hondureño viaja a Naciones Unidas y de forma sorpresiva cancela su discurso, lo que evaluó como "deplorable".

Política de Bolivia y Brasil es un callejón sin salida: Hernández Alcerro

El embajador de Honduras ante Estados Unidos, Jorge Ramón Hernández, criticó la campaña en contra de Honduras de Bolivia y Brasil, políticas que consideró como "callejón si salida"

"La posición de Brasil y Bolivia son realmente posiciones de política internacional que constituyen verdaderos callejones sin salida; creo que esos países se han metido en un callejón sin salida, no saben realmente cómo poder modificar una posición y entonces siguen insistiendo sobre cuestiones que no tienen ningún sentido".

El presidente de Bolivia, Evo Morales, amenazó con no asistir a la Cumbre iberoamericana en Argentina, si el gobernante hondureño Porfirio Lobo iba a esa cita.

Mientras Brasil, por medio de su canciller, Celso Amorim, demandó que el gobierno permita el retorno del ex presidente Manuel Zelaya con la garantía de que estará libre, es decir, que pueda evadir los juicios por corrupción que se siguen en su contra.