Montevideo. Una propuesta oficial para suavizar la política antitabaco de Uruguay, que enfrenta un juicio del gigante tabacalero Philip Morris, disparó una polémica en el país, con críticas del ex presidente socialista Tabaré Vázquez, quien acusó de chantaje a la compañía.

El gobierno de Uruguay dijo este lunes que estudia cambiar su política contra el cigarrillo con el objetivo de sortear un pleito internacional con la tabacalera, en medio de acusaciones de ceder ante la industria en su lucha contra el cigarro.

Philip Morris entabló meses atrás una demanda contra Uruguay en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) por medidas que, según sostiene, afectan su negocio en el país.

La empresa, que dijo que dejó de vender algunos productos y tuvo que incluir las nuevas advertencias en las cajetillas, tras la aplicación de las medidas, se apoya para su demanda en un tratado bilateral entre Uruguay y Suiza.

"Hay algunos planteos en los cuales Uruguay es muy fuerte jurídicamente y no es necesario ningún ajuste, y hay cosas que tenemos que ajustarlas a la ley o pensar una ley que reemplace la existente", dijo a periodistas el canciller de Uruguay, Luis Almagro.

Entre los cambios a las leyes antitabaco, medios locales indicaron que se estudia disminuir el tamaño de las advertencias sobre efectos nocivos del tabaco en los paquetes de cigarrillos y también la posibilidad de que se volvieran a comercializar productos bajo denominaciones consideradas engañosas como "light", "suaves" o "ligeros".

Vázquez, un oncólogo que dejó la presidencia el 1 de marzo y quien desde el gobierno impulsó un endurecimiento de la ley antitabaco uruguaya, dijo que, con el juicio -que está en etapa inicial- la empresa pretende ejercer "una presión chantajista" para que Uruguay ceda en su posición.

"Lo único que pretende (Philip Morris) con esto que lleva adelante es mostrar su potencia ante un pequeño país que ha sido ejemplo internacional en este tema", dijo Vázquez al canal estatal de televisión.

La eventual flexibilización recibió también el rechazo del sindicato de médicos y de la organización no gubernamental Centro de Investigación para la Epidemia del Tabaquismo (CIET).

"Philip Morris le ofrece (a Uruguay que haga) pequeñas modificaciones pero si el país cede ante a esta presión, quizás esta multinacional u otra va a venir en poco tiempo usando otro tratado a desafiarnos con la prohibición de fumar en lugares cerrados o la prohibición de publicidad", dijo a Reuters el presidente del CIET, Eduardo Bianco.

Entre las medidas que aplica la nación sudamericana se encuentran la inclusión de imágenes de advertencia en las cajillas, la prohibición de fumar en lugares públicos cerrados, la prohibición de publicidad, así como de marcas o términos que den la impresión de productos menos nocivos, como suaves o ligeros.

Uruguay fue uno de los primeros países del mundo en aplicar la medida de prohibición de fumar en ambientes cerrados de uso público.

Unas 5.000 personas morían en Uruguay cada año, según datos del 2006, a causa del tabaquismo. Según el CIET, del 2006 al 2009 la prevalencia de consumo de tabaco bajó del 32%o al 25%.