Bolivia ratificó ayer que Perú desvía el río Mauri, que dota con agua al altiplano paceño, orureño y peruano; sin embargo, la embajada de ese país negó aquello a través una carta oficial enviada a esta redacción.

Juan Carlos Alurralde, encargado de punto focal de la misión del gobierno boliviano sobre el río Mauri, confirmó a La Razón que Perú ha desviado (trasvasado) las aguas. El ex canciller Armando Loaiza agregó que la situación no es nueva; y el secretario general de la Asamblea Departamental de La Paz, Nelson Guarachi, la calificó de “un problema grave”.

En la misiva, firmada por el encargado de Negocios interino, Jorge Wurst, la embajada indica que Perú “no ha efectuado ni efectuará desvío unilateral alguno” y asegura que una misión, que contó con representantes peruanos y bolivianos, incluido el gobernador de La Paz César Cocarico, comprobó que “el Perú no está desviando los recursos hídricos del Maure (Mauri)”. Sin embargo, Guarachi dijo que ninguna misión de la Gobernación paceña fue a ese sitio.

El martes pasado, La Razón constató que en el altiplano peruano, a tres horas y media por tierra de Charaña (localidad boliviana frontera con Chile), Perú había instalado un canal de cemento, que aún no estaba habilitado, para desviar parte del caudal hacia tierras de sembradío. Media hora más de camino había otra construcción que sí llevaba agua.

En mayo del año pasado, Bolivia envió una nota diplomática a Perú por el desvío del Mauri como consecuencia de la construcción de dos canales de trasvase.