Río de Janeiro. La Policía Federal de Brasil anunció que no cumplirá el mandato de prisión contra el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) este viernes, y aseguró que no se prevé que el ex mandatario se entregue, después de no hacerlo dentro del plazo determinado por la justicia.

     Fuentes de la Policía Federal aseguraron a los medios brasileños que no hay ningún tipo de condición de detener a Lula, quien se encuentra confinado en la sede del Sindicato de los Metalúrgicos del ABC (tal y como se conoce el cinturón industrial de Sao Paulo), en el municipio de Sao Bernardo do Campo, rodeado por miles de simpatizantes.

     Según la televisión Globonews, Lula podría entregarse este sábado tras celebrar una misa en homenaje a su mujer, Marisa Leticia, fallecida el año pasado y que este 7 de abril cumpliría 67 años.

     El juez federal Sergio Moro, responsable en primera instancia del caso Petrobras, determinó el jueves un plazo de 24 horas a Lula para que se entregara a la Policía Federal y empezara a cumplir la condena de 12 años y un mes de prisión que recibió.

     El plazo venció hoy a las 17:00 hora local (20:00 GMT), y Lula no se presentó, permaneciendo en la sede del Sindicato de los Metalúrgicos del ABC, donde pasó la noche y se encuentra rodeado por miles de seguidores y simpatizantes.

     Para evitar males mayores, la Policía decidió no ir a la sede a cumplir la orden de detención.

     Lula fue condenado el año pasado por el juez Moro a nueve años y medio de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero en el marco del caso Petrobras. Tras entrar la defensa con un recurso, el tribunal de apelaciones aumentó la condena contra el ex presidente a finales de enero a 12 años y un mes de prisión.

    

    El jueves, el Supremo Tribunal Federal desestimó un recurso de "habeas corpus" presentado por la defensa de Lula, que pedía continuar en libertad mientras agota todos los recursos posibles en las instancias superiores, dando luz verde a la orden de detención de Lula, que llegó el mismo jueves por parte del magistrado Sergio Moro.

     Lula está acusado de haber recibido un apartamento de la constructora OAS en el litoral del estado de Sao Paulo, a cambio de favorecerla desde el poder en contratos con Petrobras. El ex mandatario se ha declarado inocente y rechaza todas las acusaciones.