Rio de Janeiro. La policía brasileña investiga un posible grupo de exterminio formado por paramilitares que habría matado a 14 personas en los últimos cuatro días en la localidad de Sorocaba (estado de Sao Paulo, sureste de Brasil) como represalia por la muerte de un policía.

La ola de asesinatos empezó después de que un agente de la Policía Militarizada de 35 años fuera asesinado durante la madrugada del lunes en una emboscada mientras patrullaba junto a un compañero, que resultó levemente herido. Horas después del crimen, aparecieron dos hombres ejecutados en un campo de fútbol, así como un indigente.

El martes, murieron otros tres hombres asesinados, y durante la noche, se registraron cinco muertes más. Este miércoles día 30, aparecieron otros tres cadáveres carbonizados dentro de un vehículo en otro punto de la ciudad

Según explicó hoy el comisario de la Policía Civil del estado de Sao Paulo, Marcos Carriel, "algunos crímenes fueron practicados de la misma forma, con un abordaje parecido, mismo calibre (de las armas) y perfil similar de las víctimas", por lo que se sospecha de que fue obra de un grupo de exterminio formado por paramilitares y policías corruptos.

También en los últimos días, otra ciudad próxima, Campinas, así como Sao Paulo, la capital regional, sufrieron una ola de asesinatos similares, que se sospecha fueron cometidos por grupos armados ilegales integrados por miembros de las fuerzas de seguridad y exintegrantes de la Policía.

Ubicada a unos 100 kilómetros de la capital regional Sao Paulo, Sorocaba es la ciudad elegida por la selección argelina de fútbol para entrenarse durante el Mundial de fútbol, que se celebrará entre el 12 de junio y el 13 de julio en 12 ciudades del país.