Santiago. La policía frustró este jueves una marcha de estudiantes en la capital de Chile, provocando duros enfrentamientos con un movimiento cada vez más radicalizado que ha ocupado colegios y que recientemente irrumpió en el palacio presidencial.

En los últimos días, secundarios y universitarios han intensificado sus demandas ante lo que califican como el fracaso de la reforma educacional impulsada por la presidenta socialista Michelle Bachelet, debido a que muchas medidas no se han implementado y otras han reducido el universo de beneficiados.

Los estudiantes habían solicitado a las autoridades marchar por la Alameda, principal avenida de Santiago e histórico escenario de movilizaciones callejeras. Pero el Gobierno rechazó la petición y no permitió que cruzaran frente al palacio presidencial.

"Lamentamos que el Gobierno haya decidido no escuchar al movimiento social (...) Hoy hemos visto como Carabineros sitió a la ciudad y nos hizo recordar una imagen de la dictadura (de Augusto Pinochet)", dijo Gabriel Iturra, dirigente estudiantil.

Desde el Gobierno lamentaron los disturbios y desmanes producidos tras la fallida marcha, y reiteraron que estaban abiertos al diálogo.

"El Gobierno va estar siempre disponible al diálogo para efectos de que estas movilizaciones tengan lugar en el marco del respeto, de la libertad de expresarse, pero también en el respeto a aquellos que no son parte de las movilizaciones", dijo el ministro portavoz, Marcelo Díaz, en el palacio presidencial.

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La frustrada marcha derivó en escaramuzas que se extendieron por unas tres horas en la capital y en las que los estudiantes chocaron con la policía, que utilizó un amplio contingente de uniformados, motociclistas, carros lanzagua y gases para dispersar a los manifestantes.

Por las redes sociales causó revuelo la circulación de fotos de carabineros custodiando vehículos policiales con subametralladoras.

Criticada reforma. La frustrada marcha ocurrió dos días después de que estudiantes que se hicieron pasar por turistas ingresaron sorpresivamente al palacio presidencial y desplegaron un lienzo con un mensaje crítico. Afirmaron que comenzarían una ofensiva hasta lograr una reforma educacional más profunda.

Los estudiantes critican como Bachelet y su Gobierno han llevado adelante la reforma a la educación -una de sus principales promesas de campaña- y reclaman más consultas y beneficios cuando el país sufre un ajuste fiscal por los menores ingresos generados por el cobre, su principal exportación.

"Hacemos un llamado a la presidenta que queremos gratuidad universal (para educación superior) y no en la medida de lo posible", dijo Iturra al hacer un balance de la movilización.

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Los dirigentes llamaron a los estudiantes de los establecimientos del país a que evalúen la posibilidad de ocupar sus recintos educativos en señal de protesta y radicalización del movimiento.

Los niveles de apoyo a Bachelet han caído en meses recientes afectados por una profunda desaceleración económica y por diversos escándalos de financiamiento irregular de políticos por parte de empresas privadas.