Río de Janeiro. Tras cinco días de jornadas de violencia en Río de Janeiro, con tanques de guerra las tropas de elite de la Policía ingresaron a Vila Cruzeiro, en el complejo de favelas de la Penha, que es el principal reducto de los narcotraficantes en la ciudad.

Si bien las autoridades han señalado que la Marina no participará directamente en los operativos, sí puso a disposición de la policía estatal su arsenal e infraestructura.

De esta manera, seis tanques de guerra blindados, dotados con ametralladoras calibre 50 y transportando 150 policías, acompañaron el ingreso a Vila Vermelho, señaló Infobae.

Narcos escapan. En medio del despliegue policial, se reportó que presuntos miembros del Comando Vermelho, la banda de narcotraficantes más antigua de Río Janeiro, escapaba hacia una zona semi selváticaa cercana a Vila Cruzeiro, señaló ABC Digital.

Un ex capitán de la tropa de elite de la policía, Paulo Storani señaló a TV Globonews “esto es impresionante, he contado 150 bandidos con armas pesadas huyendo, nunca se vio este arsenal en poder de los bandidos, estas imágenes son increíbles”.

Mientras, un nuevo nuevo enfrentamiento en la favela de Jacarezinho, elevó la cifra de muertos a 34. 

Violencia en la turística ciudad. La violencia comenzó el domingo cuando presuntos miembros de bandas de narcotraficantes atacaron a estaciones de policía y quemaron vehículos.

Las autoridades atribuyeron los asaltos a órdenes de narcotraficantes encarcelados y enfadados ante esfuerzos por parte de la policía para tomar el control de sus reductos en más de una docena de favelas.

Al menos 30 personas han perdido la vida durante los enfrentamientos de esta semana, según la policía militar.

Una de las víctimas fue una adolescente de 14 años alcanzada por una bala perdida que entró en su hogar. La joven falleció en el hospital.

"No tenemos un plazo para detener las operaciones. Vamos a seguir entregando apoyo logístico (...) para transportar a tropas de la policía durante el tiempo que sea necesario", dijo el coronel Carlos Chagas, comandante del batallón de logística de los marines.

Río de Janeiro es una de las ciudades brasileñas donde se jugarán partidos del Mundial de fútbol 2014, mientras que en octubre pasado la ciudad se adjudicó la organización de los Juegos Olímpicos 2016.

Sin embargo, la ciudad tiene una historia de violencia y pobreza que contradice su imagen de playas resplandecientes y mujeres hermosas.

Entre sus 6 millones de habitantes hay cientos de comunidades pobres, donde incluso la policía duda en entrar.

El año pasado, narcotraficantes derribaron a tiros a un helicóptero de la policía, que dio inicio a incursiones y violencia que dejó un saldo de 30 fallecidos.

*Con información de Reuters