Brasilia. La policía federal de Brasil pidió al Supremo Tribunal Federal que acuse al presidente Michel Temer de presuntos sobornos y confisque sus bienes y los de algunos de sus asociados cercanos, según una copia de su reporte a la corte al que Reuters tuvo acceso este martes.

La policía ha estado investigando a Temer por supuestamente aceptar sobornos a cambio de ayudar a dar forma a un decreto que regula los puertos de Brasil, y en particular por extender concesiones en el recinto portuario de Santos para beneficiar a las compañías de asociados cercanos.

Temer, un ex vicepresidente que asumió el cargo en el 2016 después de que la ex mandataria Dilma Rousseff fue sometida a un juicio político, ha dicho en repetidas ocasiones que es inocente. Se ha enfrentado a varias acusaciones de corrupción, pero no puede ser procesado mientras esté en el cargo, a menos que la corte suprema decida despojarlo de su inmunidad.

El juez del Supremo Tribunal Federal Luís Roberto Barroso, quien supervisa el caso, dijo este martes que esperaría a ver los hallazgos de la oficina de los fiscales de Brasil antes de decidir cómo proceder.

El reporte de la policía federal recomienda que Temer, su hija Maristela, su exasesor Rodrigo Rocha Loures y otras ocho personas enfrenten cargos y sus activos sean confiscados.

El reporte de la policía federal recomienda que Temer, su hija Maristela, su exasesor Rodrigo Rocha Loures y otras ocho personas enfrenten cargos y sus activos sean confiscados por su rol en el supuesto lavado de dinero de sobornos a través de transacciones inmobiliarias.

La oficina de Temer no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios. Su mandato termina el 1 de enero y con ello su inmunidad.

El congreso federal votó dos veces el año pasado para impedir que Temer fuera sometido a juicio por tres acusaciones de corrupción presentadas en su contra.