Atenas. La embajadora chilena en Grecia, Carmen Ibáñez, confirmó este martes que un paquete detonado por la policía de Atenas era un artefacto explosivo dirigido hacia ella, en medio de una ola de envíos sospechosos a diferentes residencias diplomáticas en ese país.

"Era una bomba y fue detonada (...) era un artefacto explosivo dirigido a la embajadora, en este caso a mí", dijo Ibáñez en un contacto telefónico desde Atenas con la radio local Cooperativa.

La policía griega sospecha que los recientes ataques con bombas enviadas por correo están vinculados a guerrillas locales de izquierda.

La embajadora relató que se negó a recibir el paquete tras haber sido alertada por el gobierno griego sobre la posibilidad de atentados contra sedes diplomáticas extranjeras.

"Era posible que pudiéramos estar en la mira y nosotros tomamos las medidas y le dije al personal que no recibiera ninguna correspondencia de ninguna naturaleza", dijo Ibáñez.

Ante la negativa de la embajadora a aceptar la correspondencia, el portador del paquete lo entregó a la policía, quien lo hizo detonar en las inmediaciones del parlamento en Atenas, sin que se hayan registrado heridos.

Otros incidentes. Grecia, que realizará elecciones regionales este fin de semana, atraviesa por una ola de ataques con bombas contra embajadas extranjeras.


Un paquete explotó en la embajada rusa en Atenas, dijo un oficial de la policía que agregó que no había reportes de heridos.

"El paquete explotó mientras la policía estaba en camino, pero nadie resultó herido", dijo un policía que no quiso ser identificado.

Antes, otra bomba explotó en la embajada suiza en Atenas, pero no se reportaron heridos.

Además, la policía griega se preparaba para detonar un paquete con una bomba interceptada en la embajada de Bulgaria en Atenas.

Este lunes, una bomba estalló en la oficina de correos en Atenas, causando heridas menores a un empleado. Posteriormente, la policía griega detuvo a dos sospechosos que portaban otras dos bombas que estaban dirigidas al presidente francés, Nicolas Sarkozy, y a la embajada belga.

(*Con información de Reuters)