Montevideo. “Prima en general una sensación de incertidumbre”. Así definió al diario uruguayo Observa un funcionario del Consulado General de Nueva York la situación que atraviesan los uruguayos indocumentados en Estados Unidos.

Las autoridades de esa misión diplomática -que comprende además Nueva Jersey, Massachusetts, Maine, Vermont, New Hampshire, Rhose Island y Connecticut- informaron que existe la “percepción” tanto a nivel “de compatriotas” como de la “comunidad consultar”, que las deportaciones “se han incrementado notoriamente en los últimos meses”.

De acuerdo a los datos que ofreció la misma oficina, durante 2009 fueron informados de 27 casos, mientras que en lo que va de 2010 se notificaron 20.

La Dirección Nacional de Migraciones del Ministerio del Interior reveló a Observa que hasta mayo de 2010 son 37 los uruguayos que fueron deportados desde Estados Unidos. Los datos disponibles agregan que son 80 los casos hasta el quinto mes de este año, si se suma el total de países de origen, y que es España el segundo que deportó más uruguayos (22).

El informe de la misma dirección de la secretaría de Estado indica que en 2009 fueron deportados 306 uruguayos desde 14 países distintos. El país norteamericano expulsó a 226, España 50, y si se compara la cantidad de deportados en los primeros cinco meses del año pasado con el actual, el número es mayor.


¿Qué sostiene entonces la preocupación de uruguayos indocumentados y los consulados? Según se explicó a Observa existe en los últimas semanas una insistencia en el control de las autoridades del gobierno de Barack Obama, que lleva a una mayor cantidad de detenciones.

En Nueva York, por ejemplo, son detectados inmigrantes indocumentados cuando estos participan de accidentes de tránsito y cometen delitos, pero además, cuando la Policía lleva adelante operaciones puntuales en estaciones de ómnibus.

Aumento. El cónsul honorario de Uruguay en Nueva Orleans, Julio Ríos, explicó a Observa que detectó un incremento de las detenciones, lo que no necesariamente se ve reflejado en las deportaciones efectivas.

La razón recae en la falta de personal de las distintas oficinas de migraciones, que en ocasiones genera la dilatación del proceso y la posterior liberación del detenido, una vez que se cumple con los diez días que establece la ley. Ríos contó que hay tres uruguayos indocumentados que permanecen en centros de “reclusión” migratoria a la espera de ser deportados, número que estimó “normal”.

De todos modos, insistió con que “desde hace un año para acá se han incrementado” las detenciones.

El cónsul de Nueva Orleans contó que el promedio de reclusión de los indocumentados detenidos es de dos meses, aunque en ocasiones puede ir de dos semanas a tres meses.

Observa supo del caso de un uruguayo deportado en mayo, quien fue detenido mientras conducía su auto. Hacía 8 años que vivía indocumentado en los Estados Unidos, junto a su esposa y una hija pre adolescente. Luego de dos semanas de reclusión fue deportado a Uruguay.

Desde Nueva York se informó que la gran mayoría de los casos fueron personas detenidas por constatarse que poseían “status irregular” en Estados Unidos, es decir, que sus visas habían “vencido” y en consecuencia debían abandonar el país.