Rio de Janeiro. Un diputado estatal de Río de Janeiro que lideró investigaciones sobre milicias criminales dijo que abandonará Brasil luego de que la policía encontró al menos siete amenazas de muerte en su contra este mes.

Marcelo Freixo afirmó este lunes que abandonará Brasil esta semana con destino un país europeo no revelado con la ayuda del grupo de derechos humanos Amnistía Internacional.

"Planeo permanecer fuera de Brasil por un tiempo. Quiero este tiempo para ajustar mis precauciones de seguridad y para llamar la atención de las autoridades. Estoy tratando esto como mi propio problema personal, pero claramente también es un tema de seguridad pública", dijo Freixo a Reuters por teléfono.

El diputado lideró una comisión investigadora en el 2008 sobre las actividades de milicias, grupos ilegales compuestos por policías de franco y ex policías y bomberos que han expandido su presencia en las comunidades más pobres de Río de Janeiro en los últimos años.

Las milicias fueron aplaudidas originalmente por parte de algunos políticos como una solución a las bandas de narcotraficantes que dominan muchas favelas de Río de Janeiro.

Sin embargo, hay informes de que las milicias se han involucrado en muchas de las actividades criminales que caracterizan a las bandas, incluyendo extorsión y ejecuciones sumarias.

La investigación de Freixo en el 2008 resultó en la condena de 225 personas, incluyendo políticos, policías y bomberos.

"Las amenazas siempre han existido pero ahora se han intensificado", declaró Freixo, que se moviliza en un automóvil a prueba de balas y cuenta con guardaespaldas las 24 horas.

Se considera que Freixo fue el modelo en el que se basaron para crear al personaje del político idealista de la película "Tropa de Elite 2" del 2010.

El crimen organizado dentro de las fuerzas de seguridad es uno de los problemas más serios que enfrenta Río de Janeiro mientras se prepara para ser una de las sedes de la Copa Mundial de Fútbol 2014 y para organizar los Juegos Olímpicos del 2016.

En agosto, pistoleros emboscaron y dieron muerte la jueza Patricia Acioli, que había adoptado una línea dura contra milicianos, cuando llegaba a su casa en Niterói, al otro lado de la bahía de Río de Janeiro.

Once policías han sido arrestados por sospechas de haber estado involucrados en su asesinato.