Heiko Maas, ministro alemán de Justicia, dijo a los medios que Obama ha "dado los primeros pasos" en su plan para dar marcha atrás a algunos de los programas de vigilancia estadounidenses. Sin embargo, la confianza perdida sólo podrá recuperarse con la firma de un acuerdo legalmente obligatorio que proteja los datos de todos los ciudadanos, afirmó.

El futuro coordinador transatlántico de Alemania, Philipp Missfelder, también expresó su apoyo a un acuerdo de no espionaje entre Alemania y Estados Unidos y dijo que las planeadas reformas de Obama requieren de una base legal nueva, lo cual podría ser un proceso muy difícil.

Obama ofreció el viernes una serie de cambios en las controvertidas prácticas de espionaje de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), en los cuales prometió proteger mejor la privacidad de los ciudadanos extranjeros y no intervenir las comunicaciones de jefes de Estado y gobierno de amigos cercanos o aliados.

No obstante, el presidente también subrayó que las agencias de inteligencia estadounidenses continuarán recabando información sobre las intenciones de gobiernos extranjeros.

Wolfgang Bosbach, presidente del comité de Asuntos del Interior del Parlamento alemán, dijo a los medios que tiene pocas esperanzas de que cambie algo en las prácticas de espionaje estadounidenses.

"Me preocupa que los estadounidenses continúen recabando datos, también de los aliados", dijo.

El vocero del gobierno alemán, Steffen Seibert, declaró previamente que el gobierno analizará el discurso de Obama con precisión.

Las relaciones entre Alemania y Estados Unidos se volvieron tirantes por las revelaciones sobre la vigilancia masiva estadounidense de datos en línea y telefónicos, incluido el teléfono móvil de Merkel.

A raíz del escándalo de espionaje, que causó inquietud generalizada en Alemania, ambas partes acordaron negociar un acuerdo para no espiarse mutuamente.

Medios de comunicación alemanes informaron hace unos días que las conversaciones alemán-estadounidenses sobre el acuerdo de no espionaje están condenadas al fracaso.

Sin embargo, ambos países desestimaron la información y dijeron que sus conversaciones continúan.