Buenos Aires, EFE. Carteles con los nombres de desaparecidos durante la última dictadura en Argentina fueron colgados este lunes en los alrededores del cementerio de la ciudad de Mercedes, donde podrían ser enterrados los restos del ex dictador Jorge Rafael Videla, fallecido el pasado viernes a los 87 años.

Fuentes oficiales confirmaron a Efe que los carteles, veintidós en total, fueron colocados allí por la Secretaría de Derechos Humanos del Gobierno de Mercedes, ciudad natal de Videla, ubicada a 100 kilómetros al oeste de Buenos Aires.

Los carteles forman parte de una muestra itinerante realizada el 2012, con los nombres de los desaparecidos en la ciudad y una breve reseña sobre su vida, su familia y su posterior desaparición.

Este fin de semana, la prensa local, sin mencionar fuente alguna, ha especulado con la posibilidad de que los restos de Videla sean sepultados en el cementerio de Mercedes, pero la familia del exdictador no se ha pronunciado sobre dónde ni cuándo enterrará el cuerpo.

El director de la Secretaría de Derechos Humanos de Mercedes, Marcelo Melo, explicó a Efe que el objetivo de colgar los carteles es "mostrar el repudio a la posibilidad de que los restos de Videla sean enterrados" en la ciudad.

Melo también señaló que Mercedes "nunca olvida a sus desaparecidos" y recalcó que se les recuerda "con diferentes actos, en los que siempre hay una importante participación de toda la comunidad".

En la mañana de hoy los carteles fueron fijados en los alrededores del cementerio de Mercedes, principalmente cerca del área donde la familia Videla posee bóvedas.

Diana Manos, de la Comisión de Familiares y Amigos de Desaparecidos de Mercedes, dijo a Efe que a través de la Comisión Municipal por la Memoria participan y apoyan la iniciativa de la Secretaría de Derechos Humanos de la ciudad.

"Queremos que sean aquellos que lo sufrieron, que sean los desaparecidos de Mercedes quienes reciban a Videla y, ya después, ellos se encontrarán en algún lugar", señaló Manos.

Videla murió el pasado viernes en una cárcel de la localidad bonaerense de Marcos Paz, donde purgaba condenas a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar (1976-1983).